Alojaron en la Penitenciaría a DOS POLICÍAS investigados por una VIOLACIÓN

Dos de los tres efectivos de la Policía de la Provincia a quien una detenida federal denunció por un abuso sexual en la Comisaría de Villa de la Quebrada en 2019, fueron trasladados este viernes a la Penitenciaría. Los imputados llevados al Penal son de apellido Chacón y Quiroga.

La medida fue adoptada ya que en la Delegación de la Policía Federal no hay calabozos para alojar detenidos.

La información fue confirmada por el comisario Guillermo Borri, jefe de la Delegación San Luis de la Policía Federal, y la defensora pública oficial ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal en San Luis, Claudia Ibáñez.

El jueves, Chacón y Quiroga habían sido indagados en el Juzgado Federal, y negaron la acusación realizada en 2019 por la mujer.

LOS HECHOS

Una mujer denunció que el 21 de abril de 2019, mientras estaba alojada de forma provisoria en la Comisaría de Villa de la Quebrada por una causa federal, fue violada por un policía de esa dependencia. Ese efectivo de la fuerza provincial, oficial principal de apellido Funes, fue indagado el miércoles por el juez Raúl Fourcade y negó en forma rotunda el hecho, según confirmó la defensora pública oficial ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal en San Luis, Claudia Ibáñez.

La denunciante contó que los hechos que expuso ocurrieron en la víspera de la celebración del Cristo de la Quebrada. La misma vive en Córdoba y llegó expresamente a la provincia para instalar un puesto de venta de artesanías, informó el fiscal federal Cristian Rachid, quien solicitó se le tomara indagatoria a Funes y a los otros dos policías, los auxiliares Chacón y Quiroga, soschados como partícipes necesarios.

La noche previa al hecho denunciado, la mujer estuvo en un baile que se hizo en la localidad, y fue denunciada porque presuntamente habría puesto en circulación billetes falsos al pagar en la barra. Por eso, se ordenó su detención y fue puesta a disposición de la Justicia Federal. Pero como en esa localidad no hay delegación de la Policía Federal, el arresto fue concretado por la Policía de la Provincia, para luego ser entregada a los agentes de la otra fuerza.

Estuvo alojada en la seccional 44 entre las 7:30 y las 10 de la mañana, aproximadamente, lapso en el que Funes la habría sometido sexualmente en dos momentos, mediando amenazas y golpes, por lo que ha reconstruido Rachid (foto).

Según el fiscal, los otros dos policías ingresaron en varias oportunidades al lugar donde se consumaron los ataques, mientras Funes los perpetraba, y, “lejos de cumplir con su obligación legal —pudiendo materialmente hacerlo— de intervenir en salvaguarda de la víctima, alentaron, con la palabra y con los hechos, al autor para que continuara con el abuso e incluso aseguraron el contexto para que el mismo se perpetrara”, indicó.

Luego de media mañana, la mujer fue entregada a los efectivos de la Policía Federal y más tarde, al ser indagada por la causa por expendio de moneda falsa, dio cuenta de la violación.

ALLANAMIENTO

“En 2019 hubo un allanamiento en la Comisaría de Villa de la Quebrada, secuestramos lo que encontramos e hicimos una serie de pericias. Ella no conocía los nombres ni las identidades de los abusadores, se hizo un reconocimiento por fotografía. Fue con fotos de todos los integrantes de la comisaría más tres fotos más por cada integrante, es decir, que había un total de 60 imágenes. Y entre ellas, identificó con precisión a quien había abusado de ella. Después, a las otras dos personas se las identificó con base en los registros de los libros de novedades. Sabíamos que eran dos hombres quienes entraban y ayudaban al autor a cometer el hecho. Pudimos identificar al presunto autor y chequeamos, por los registros, que estaba en la comisaría en ese momento y a cargo de la prevención por la supuesta falsificación de moneda, estaba de jefe de la guardia. Lo de los presuntos cómplices hubo que reconstruirlo por los horarios en que entraban y salían de la comisaría esa noche, en una fecha en la que había mucho movimiento”, algo propio de los días previos al festejo de la villa, resumió el fiscal.

SOSPECHA

Cuando la Policía Federal recibió a la detenida, constataron una circunstancia irregular y grave: no tenía ninguna ropa interior. En su relato, ella contó que fue despojada de forma muy violenta de una de esas prendas —bombacha— y que los policías «jugaban» pasándose la otra —corpiño— entre ellos. La prenda interior de abajo no se recuperó en el allanamiento. El corpiño apareció en un sobre, que fue entregado por los policías de la Provincia a los federales, detalló el fiscal.

“Cuando la detenida fue recibida, una policía federal le preguntó por qué no tenía la ropa interior de abajo, y la detenida le dijo ‘me la sacaron’. Estaba medio en shock, en ese momento no dijo nada. Los efectivos describieron que estaba como perdida”, refirió. Si bien de las pericias médicas no surgieron indicios de signos compatibles con abuso sexual —transcurrió tiempo entre el hecho, la denuncia y la revisación— las pericias psicológicas practicadas sí dan indicios de un trauma, acotó.

PROHIBICIÓN

En su declaración Funes dijo que «se enteró de la existencia de la causa la semana pasada, cuando lo notificaron de una prohibición de acercamiento a la denunciante. Y su primer conocimiento de la denuncia en su contra fue el martes”, dijo la defensora Ibáñez.

“El Juzgado dispuso la prohibición de salir del país y de la provincia. De necesitar hacerlo, tiene que solicitar autorización. Funes explicó que ellos intervinieron a pedido de la Justicia Federal. De hecho, él, como estaba de jefe de guardia ese día, estuvo en contacto con la secretaria del Juzgado Federal (Belén Vila). Les pidieron que detuvieran a la joven, para después ponerla a disposición de la Policía Federal”.

La defensora contó que Funes pensó, cuando se hizo el allanamiento en la comisaría en 2019, que el procedimiento estaba vinculado a la causa federal, por circulación de moneda falsa, no por una denuncia por abuso.

Además de negar categóricamente la acusación, el principal dijo ayer que, por la disposición de los espacios, “es imposible que se produjera un hecho de esa gravedad, de esa naturaleza, sin que nadie escuchara o viera algo e interviniera”, indicó la defensora.

“Son cuatro oficinas enfrentadas. Y no eran pocas las personas que había. Él dijo, y en parte la víctima también, que no estaba esposada, estaba dentro de la comisaría, pero podía deambular, porque no tenía medida de seguridad puesta. Solo la llevaron al calabozo cuando se iba a hacer el cambio de guardia”, dijo.

“La Fiscalía ha tomado en cuenta para la imputación la denuncia, que ella amplió, un reconocimiento fotográfico y los testimonios de los agentes de la Policía Federal que dicen cómo llegó (en referencia a la falta de la ropa interior), a quienes no les refirió que había sido abusada”, aclaró Ibánez. Pero, agregó la defensora, en la prenda interior secuestrada “no hallaron indicios incriminantes, no hay pericia biológica y no se constataron lesiones en la revisación médica”.

PRESUNCIÓN

La presunción del imputado es que quizá esta denuncia fue “una herramienta de defensa en esa otra causa (la de los billetes)”, dijo la funcionaria al ser consultada sobre qué motivaría una acusación tan grave y delicada.

Tanto la defensora como el fiscal indicaron que ahora será de suma importancia el testimonio de otros policías que estuvieron de guardia en el lapso que la mujer estuvo alojada en la dependencia. (El Diario de la República)