CUANDO LA IDEA DE “PROGRESISMO” SE VA AL CARAJO

Por Patricio Torne *

 

Ya está, ya quedó demostrado que los esfuerzos del gobierno de Alberto Fernández por quedar como “progresista” es solo una mascarada, posible de llevarse a cabo, gracias a las muestras de fascismo y conservadurismo neoliberal dejado por el gobierno de Macri y sus cómplices.

En momentos en que debiera demostrar cuál es su esencia, ya no digo progresista, sino verdaderamente democrática y acorde a las inmensas necesidades de fortalecer los lazos de los países que conforman La Patria Grande, en permanente lucha contra el imperialismo que intenta sojuzgarlo, no dudó en enfilarse con lo propuesto por ese imperialismo avasallador, dejando de lado todo lo que Néstor y Cristina construyeron y defendieron como bandera reivindicativa del concepto de Patria Grande.

Ahora, Argentina votó junto con Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y Paraguay una resolución de Naciones Unidas que condena violaciones a los derechos humanos en Venezuela, lo que despertó agrias críticas de sectores del oficialismo que entienden que hubo un renunciamiento del gobierno al adherir a una postura del Grupo de Lima que abre las puertas al injerencismo de Estados Unidos en la región. Más aún, lamentan que el representante argentino en Ginebra no se haya abstenido, como hizo el del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el aliado regional del presidente Alberto Fernández.

Como no podía ser de otra manera Alicia Castro es la que puso su voz cantante ante esta afrenta política que nos vuelve a poner en el peor de los lugares, contra el campo popular y a favor del imperialismo norteamericano.

Dice Perfil: Ya no fue solo una crítica a declaraciones del canciller Felipe Solá, sino que esta vez Alicia Castro cuestionó el voto a favor del gobierno de Alberto Fernández de la resolución de las Naciones Unidas que denuncia violaciones a los derechos humanos en Venezuela. Por eso, en la Casa Rosada ya lo admiten: no llegará a Rusia como embajadora y ahora esperan que sea ella quien pida retirar su pliego del Senado. Su nombre como enviada del Gobierno a Moscú se conoció a fines de enero y su designación fue enviada al Senado en febrero. Alicia Castro había sido embajadora en Venezuela durante el gobierno de Néstor Kirchner y cumplió la tarea diplomática en Reino Unido bajo la presidencia de Cristina Kirchner. Esta vez, el destino sería Rusia, un país al que la Vicepresidenta le presta especial atención. Sin embargo, las diferencias en la política exterior de la ex funcionaria hicieron que su pliego no avance.

En julio, Castro criticó las declaraciones de Felipe Sola sobre el gobierno de Nicolás Maduro. “El gobierno de Venezuela es autoritario, sin dudas”, había dicho el ministro de Relaciones Exteriores en aquel momento. Esto había provocado la inmediata reacción de Castro, quien declaró: «Es llamativo que el Canciller siga machacando contra Venezuela. Sería oportuno que se exprese contra la proscripción y condena de Correa en Ecuador, el Gobierno de facto de Bolivia que posterga elecciones, la situación de Chile y de Brasil». Fue allí que el Presidente decidió congelar su pliego.

Dice Página 12: La propuesta embajadora argentina en Rusia, Alicia Castro, salió a expresar su rechazo a la resolución votada por el país en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

“El canciller Felipe Solá votó la Resolución del Grupo de Lima, condenando a Venezuela, con Bolsonaro, Duque, Piñera, Viscarra, en cuyos países se violan flagrantemente los Derechos Humanos. México votó con Venezuela. Un lamentable giro en nuestra política exterior”, sostuvo Castro, quien durante muchos años ocupó la embajada en Caracas y mantuvo un muy buen vínculo con el fallecido ex presidente Hugo Chávez.

Cada vez se vuelve más indefendible la posición de este gobierno. La derecha dejó un campo minado que le permite seguir avanzando en sus propósitos, y ante esto, cualquier actitud política regida por la sensatez queda como de izquierda, pero, en definitiva, nada hace para impedir que todo, poco a poco, se vaya al carajo.

* (Autorizado por Pato Torne, quien lo publicó en su Facebook. ¡Gracias!)