De cartearse con SÁBATO a escribir libros con ZAFFARONI

Entrevista al Dr. Matías Bailone, quien acaba de publicar ¡¡tres libros!!.

 

Si bien su Curriculum Vitae asombra, por tener apenas 40 años, la charla con el abogado, docente, investigador y escritor de Villa Mercedes, Matías Bailone, encuentra como excusa la publicación de tres libros de su autoría, relativos al derecho penal, la criminología y el antiterrorismo, temas sobre los cuales se ha especializado.

A diferencia de otros autores, esta producción literaria tuvo lugar mientras cumple con sus actividades como Secretario Letrado  en la Corte Suprema de Justicia de la Nación y su ejercicio docente en la UBA y otras universidades del país y del extranjero, además de dirigir revistas especializadas. Ah, también desempeñarse como Secretario General y Representante de Argentina ante el Comité Permanente de América Latina para la Prevención del Crimen de Naciones Unidas (COPLAD).

Libros que dedicó a sus padres y a su querida hermana.

Actividades todas que durante un par de meses colocó en stand by, para cuidar a su hermana Verónica Bailone, en el duro trance de su convalecencia.

Todos sabemos que publicar un libro no es fácil. Sin embargo a vos te publicaron tres casi en simultáneo, algo ciertamente inusual…

Sí, bueno, se dio así –minimiza-. Los dos libros de la editorial Olejnik salieron en España a fines del año pasado y después en Colombia y en Chile. Acaban de llegar a las librerías argentinas y me llena de orgullo habérselos dedicado a mi hermana Verónica. También acaba de salir otro libro mío en una editorial de Brasil, uno que escribí con Raúl Zaffaroni, y ahí llegué a dedicárselo después de su partida.

Hablame de uno de ellos, “Antiterrorismo”, ¿cómo surgió?

El libro Antiterrorismo es una parte de mi tesis doctoral que hice en el año 2012 y donde me propongo estudiar con la minuciosidad del pensamiento crítico las legislaciones penales y procesales penales que se dieron en diversos países para combatir el llamado delito de terrorismo. Si bien me dedico a las normatividades y prácticas punitivas y de inteligencia que se habilitaron después del año 2001 y de la eclosión del terrorismo de raíz islámica, una parte central del libro está dedicado al antiterrorismo español que se gestó en el tardofranquismo para conjurar el peligro de ETA en el País Vasco. Y entonces el debate sobre qué se puede hacer y qué no frente a este tipo de delitos, es decir, qué puede hacer un Estado de Derecho para perseguir y prevenir este tipo de criminalidad empieza a tener ribetes políticos y de libertad de expresión. Muchas veces se oculta detrás de la legislación penal antiterrorista un cercenamiento de libertades y de la participación política de comunidades enteras, como es el caso de la izquierda abertzale en el universo vasco.  Si bien la tesis es mucho más larga, sólo publiqué algunos capítulos para mantener una dinámica de lectura de cierta amenidad. La tesis original fue publicada en Guatemala en 2012 pero nunca llegó a las librerías argentinas. Y si bien tuve ofrecimientos de publicarla en editoriales locales desde hace años, siempre la dejaba decantar de alguna manera para poder hacerla legible a un público amplio y no especializado.

¿Y con respecto al otro, “Tomar partido”, qué temática abarca?

El libro “Tomar partido, la anticriminología a debate”, es una compilación de ensayos sobre temas de criminología y derecho penal que escribí en diversos momentos en los últimos años. Y tiene como hilo conductor la idea de pensar los temas de penalidad y de criminalidad desde una mirada siempre crítica pero además comprometida con los derechos fundamentales y el Estado de Derecho.

De este libro hubo una edición anterior con la editorial Abulafia, con menos textos, pero con una tapa que a mi me gustó más que la Olejnik, porque hacía referencia a lo que quería decir con el título. Tomar partido es lo que hace el Quijote cuando en el episodio de los galeotes decide interceder por la libertad de los detenidos. Y ese discurso maravilloso que da el Caballero de la Triste Figura sobre la libertad es todo un canto de Cervantes contra las cárceles, de parte de alguien que las sufrió varias veces en toda su vida. Me interesa tomar ese fragmento tan famoso de la literatura universal para comenzar el debate acerca de cómo la ciencia del derecho penal ha abordado estos temas, con más ciencia que conciencia y con poco compromiso.

El tercer libro que te publicaron lo escribiste con Eugenio Zaffaroni.

Sí, el que escribí con Zaffaroni es en portugués, para una editorial del Brasil. Es también un intento de llevar una mirada reflexiva sobre cómo la dogmática penal regional ha tratado temas tan complejos como la influencia del juicio mediático sobre los enjuiciados por el sistema penal.

El tema de los medios de comunicación es necesario focalizarlo desde la influencia que los grandes conglomerados empresariales tienen sobre la llamada libertad de expresión. Sobre eso acabo de dar una conferencia para un organismo de Naciones Unidas en el que represento a la Argentina y además soy su Relator General (COPLAD, Comité Permanente Latinoamericano para la Prevención del Delito de Naciones Unidas), que se encuentra en youtube. (https://www.youtube.com/watch?v=Coz7rH3fNjU)

Pero con este penalista ya has sido coautor en otras obras.

Sí, con Zaffaroni vengo publicando varios libros desde hace muchos años y este libro, que como decía se lo llegué a dedicar a mi hermana también, tiene una impronta de polémica que ya está generando muchas miradas contrapuestas en Brasil. Luego vamos a preparar la versión en español para publicar acá en Buenos Aires.

¿Qué sensaciones te genera que hayan salido simultáneamente estos tres libros en este momento donde todavía te estás recuperando de la partida de Vero?

Si bien estos libros los escribí hace varios meses, que hayan salido ahora es como una forma de hacerme volver a mis actividades académicas y de publicaciones. Pero me cuesta mucho, porque pienso que después de la partida de mi hermana ya nada tiene sentido. Un mundo donde Verónica no esté con su maravillosa presencia no tiene ya ningún interés para mí, pero ahí es cuando pienso en la inmensa estela de amor y de compromiso que ella ha dejado, y en ese ser de pura luz que es mi sobrino Lisandro.

Verónica siempre tomó partido, para parafrasear el título del libro, y tomó partido por los valores más nobles de nuestra sociedad, por la vida, por el amor, por la pasión y por la política. Tengo un dolor tan grande e inconmensurable como un orgullo profundo de ser el hermano de Vero Bailone. Esta sensación de asfixia que me da cuando pienso en su ausencia sólo me deja la posibilidad de una respiración artificial dentro de sus recuerdos, de sus fotos, de su legado.

Nos conocemos hace más de 25 años y me produce un gran orgullo ver cómo te has abierto un lugar de prestigio dentro del mundo académico y de la justicia, no sólo a nivel nacional sino también internacional. Te deseo siempre lo mejor.

Te agradezco mucho Eduardo el interés por estos libros, porque la primera entrevista que me hicieron, que fue por mi primer libro “La tierra mía” (1994) me la hiciste vos en la revista del cable local y en tu programa “Entre bueyes perdidos”. Sobre ese libro que estaba dedicado a los cuatrocientos años de San Luis, así como por la relación discipular que tuve en esa época con Ernesto Sábato.

Inclusive nos hiciste una entrevista a los cuatro miembros de la familia, donde Verónica todavía una niña está orgullosa de su padre campeón, hasta las últimas que le hiciste cuando ya estaba en su carrera política y en su lucha contra la enfermedad innombrable.

CV Matías Bailone