DETUVIERON A UN PLAYERO DE UNA ESTACIÓN DE SERVICIO QUE ROBABA $150 MIL POR SEMANA EN COMBUSTIBLE

En Neuquén, un playero de una estación de servicio realizó una maniobra fraudulenta mediante la cual conseguía robar más de 100 mil pesos en combustible por semana. El avance de la investigación derivó en un allanamiento de la propiedad del involucrado en la que las fuerzas de seguridad hallaron cocaína de máxima pureza por un valor de 700 mil pesos.

El jefe del Departamento de Delitos Económicos de Neuquén, Mauricio Pamich, contó que el pasado 11 de diciembre el dueño de la estación de servicio denunció un suceso particular: “Destacaba que había un numerario de un empleado despachante de combustible en el cual hacía algún tipo de ventas pero de índole fraudulentas”. “No lo tenía probado dado que no tenía ningún tipo de perjuicio en lo particular pero si notaba que era raro el expendio de combustible dado que operaba en algunas oportunidades estando fuera de servicio”, agregó.

En efecto, según informó el portal Río Negro, la investigación permitió determinar que el empleado tenía dos obleas tipo tarjetas que son usadas por choferes de empresas que contratan el servicio y cuentan con un código para cargar combustible que se mide por litros y no por precio.

Cada conductor cuenta con un cupo de litros y las cargas quedan registradas en el sistema para la posterior auditoria. Con las obleas el playero realizaba cargas falsas en el sistema que después vendía a conductores con los que tenía un acuerdo previo. “Pudimos determinar mediante tareas de seguimiento, registros financieros y fílmicos, de que esta persona efectivamente operaba, a veces estando franco de servicio, una tarjeta de distintas empresas de hidrocarburos; de forma periódica realizaba dos operatorias por semana lo que sumaba entre 120 mil y 150 mil pesos semanales”, precisó Pamich quien agregó que aún se está investigando desde cuándo data el fraude.

En base a esta evidencia, el fiscal Diego Azcárate solicitó realizar un allanamiento en la propiedad del playero. El operativo requirió la intervención del Departamento Especial de Servicios Policiales (DESPO). Al ingresar, las fuerzas de seguridad encontraron al hombre de 27 años, su esposa e hijos. Fueron secuestradas las obleas, las tarjetas involucradas, dos teléfonos celulares, 36 municiones de fogueo, tres televisores de 50 pulgadas nuevos, un microondas y una notebook. También se encontró un vehículo marca Toyota y una camioneta Dodge adquirida recientemente.

Sin embargo, el jefe del Departamento de Delitos Económicos relató lo que más sorprendió a los efectivos: “Cuando estábamos haciendo esas pesquisas revelamos la presencia de un polvo blanco que se encontraba embalado en la cocina con una balanza de precisión, lo que podría sospecharse que era cocaína”. Efectivamente se determinó que era droga. “Lo llamativo fue la cantidad de cocaína secuestrada”, advirtió Pamich quien indicó que los 116 gramos encontrados en la vivienda “simboliza un capital -si tenemos en cuenta el narcomenudeo- que ronda los 700 mil pesos”. El hombre quedó detenido por averiguación de antecedentes.

LOS HECHOS

El jefe del Departamento de Delitos Económicos, Mauricio Pamich, informó que, el 11 de diciembre pasado, el dueño de la estación de servicio fue quien denunció lo que ocurría. Si bien su comercio no había sido afectado de forma directa, despidió al playero y advirtió a la Policía lo que pasaba.

La ubicación de la estación es una de las claves, porque está en el Parque Industrial de Neuquén, donde más circulación de vehículos petroleros se registra.

La investigación policial permitió determinar que el playero tenía dos obleas tipo tarjetas del sistema Ticket Car. Las mismas son usadas por los choferes de las empresas que contratan el servicio, con un código, para cargar combustibles, lo que se mide por litros y no por precio.

Cada conductor tiene un cupo de litros y las cargas quedan registradas en el sistema, para la posterior auditoria. En el caso de las empresas del rubro petrolero, el atraso en estos controles favoreció el accionar del hombre.

Con las obleas, el playero realizaba cargas falsas en el sistema que después vendía a conductores con los que tenía un acuerdo previo. Por ejemplo, el hombre registraba una carga de 150 litros y los vendía en efectivo por el valor de 100.

El ex empleado aplicaba esta maniobra una o dos veces por semana, con lo que lograba hacerse de unos $150.000. Luego de la denuncia, la Policía controló los movimientos del hombre y revisó las cámaras de seguridad, con lo que descubrió el uso de las obleas.

Estas eran las tarjetas con las que el playero realizaba las cargas.

Con esta información, sugirió que se realice un allanamiento, lo que fue solicitado por el fiscal Diego Azcárate. Como la casa donde se realizaría el operativo tiene una fachada tipo búnker, o sea con paredones que no permiten ver adentro, se le pidió colaboración al Departamento Especial de Servicios Policiales (DESPO) para ingresar de forma sorpresiva.

Dentro de la vivienda del barrio Barda Soleada, estaban el hombre de 27 años, su esposa e hijos. Durante el allanamiento fueron secuestradas las obleas, dos celulares, cuatro televisores smart de 50″, un microondas y una notebook. Estos elementos estaban nuevos por lo que se cree que eran una forma de capitalizarse.

También se requisaron 36 municiones de fogueo, documentación manuscrita y ropa de trabajo nueva de la estación de servicio. Además, los uniformados retuvieron un auto Toyota Etios y una camioneta Dodge comprada recientemente.

Pero lo que más sorprendió a los efectivos fue que en una alacena hallaron una balanza de precisión con una bolsa de cocaína. El personal de Antinarcóticos comprobó que eran 116 gramos de alta pureza, lo que inicia una causa Federal.

El valor del gramo de cocaína se calcula en unos $6.000, por lo que se trataría de una cantidad equivalente a $700.000 o más, si se la «corta», bajando su calidad.