El amor en tiempos de coronavirus

Por Eduardo  Gargiulo

 

De uno y otro lado se recelan. No abunda la simpatía ni el afecto. Ambos lo saben, pero disimulan como lo que son: políticos profesionales que saben distinguir cuándo es momento para confrontar y cuando la propia coyuntura aconseja llevarse bien.

Los motivos de la disimulada discordia son varios. Algunos propios del ego: nuestro Alberto en la intimidad padece el  “síndrome del ninguneo”, cuando el otro Alberto menciona, se reúne o elogia a otros gobernadores pero no lo nombra a él, que administra mejor que aquellos y, encima, fue el primero en instalar el “Hay 2019”, cuando otros apostaban que era irreversible la reelección de Macri.

En este sentido, tampoco cayó bien en Terrazas del Portezuelo que el presidente armara una agenda de visitas a las provincias y no incluyera a San Luis, en el mes de junio, cuando era uno de  los estados con menos casos de Coronavirus. Aquél Alberto visitó San Juan, La Rioja, La Pampa, Catamarca, Misiones y Formosa, pero aunque se  lo invitó, no pudo incluir “el otro país” en su periplo.

Otras razones son propias de la gestión. La Nación, hasta el momento, no emite señales referidas a saldar la  deuda que mantiene con San Luis. “Sabemos de las dificultades de la pandemia y que hay otras prioridades, pero al menos podría tener algún gesto de demostrar ´voluntad de pago´, como hacen los buenos deudores”, dice un oficialista vernáculo. Nada por el momento.

Los últimos datos conocidos de la distribución de recursos que  la nación ha hecho entre las provincias en  2020, en concepto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN-No reembolsables) y  por el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial (Reembolsables), cayeron como una bomba.

Este programa para la Asistencia Financiera Provincial fue creado por el presidente Alberto Fernández a través del decreto 352/2020. Son 60 mil millones de pesos que provienen de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) canalizados por el Ministerio del Interior, y de otros 60 mil millones aportados por el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial mediante el Ministerio de Economía. En este caso son préstamos en 36 cuotas para las provincias, que se empiezan a pagar en enero de 2021.

Hasta el momento ya acordaron préstamos de este Fondo las provincias de Tucumán (6 mil millones), Chubut (5 mil millones), Neuquén (5 mil millones), Entre Ríos (3 mil quinientos millones), Chaco (2 mil quinientos millones), Córdoba (4 mil ochocientos millones), Santa Fe (4 mil seiscientos millones), Misiones (mil doscientos millones), Santa Cruz (3 mil millones) y Mendoza (mil novecientos millones). Y esta semana firmaron Jujuy (2 mil quinientos millones), La Rioja (quinientos cincuenta y seis millones), Tierra del Fuego (mil quinientos millones) y Salta (mil ochocientos cincuenta millones).

Provincia de Buenos Aires,  Córdoba  y Santa Fe son los distritos que recibieron más fondos, en tanto que La Pampa y San Luis se ubican entre los últimos y  Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que directamente no recibió  transferencias (pero todos saben que es el Estado más rico en recursos).

El malestar  puntano es comprensible. No pide plata, no presenta endeudamiento, apoya las políticas nacionales, pero a la hora de los bifes la billetera oficial dirige la distribución hacia los que menos méritos hacen.

Por su parte en la Rosada también facturan rencores. Recuerdan con inquina lo ocurrido en  mayo pasado, cuando todos los gobernadores respaldaron a Alberto Fernández en su planteo por la deuda, excepto nuestro Alberto. Los mandatarios provinciales firmaron una solicitada en la que pidieron hacer «el mayor esfuerzo» para que Argentina pueda «redefinir sus compromisos» y «evitar la cesación de pagos o default», pero el de aquí se borró porque, dijo, tiene una visión diferente respecto de la legitimidad de la deuda externa. “Es un delirante que siempre se quiere hacer ver”, fustigó un funcionario cercano a  aquél Alberto.

Por su lado el Alberto local viene disimulando la bronca hacia afuera, aunque en reuniones privadas no se priva de verter  fuertes críticas hacia la gestión presidencial. Cree que a su par le faltan equipo y propuestas. “No se deja ayudar, es un poco soberbio”, le dijo nuestro Alberto a la Jefa de Gabinete, semanas atrás. Acababa de mantener una videoconferencia en la que, precisamente, ofrecía su expertiz en diferentes temas al presidente y sus colaboradores.

Nuestro Alberto se vanaglorió de varios temas: la agenda digital, a  pesar que el wi-fi funciona deficientemente y que San Luis sufrió un insólito hackeo que presenta más dudas que certezas; el presupuesto equilibrado, el programa de trazabilidad, que “es mejor” que el de nación; del tema viviendas, en el que “somos campeones”, a pesar de la mezquina cantidad ejecutada durante sus gestiones… “Déjense ayudar”, les pidió en varias ocasiones, para luego  brindarles una “clase exprés” de economía, para salir de la pandemia.

Resultado: le pasó  lo mismo que a Higuaín con Ronaldo en la Juventus (no le dieron pelota). Nueva frustración.

Nuestro Alberto, molesto, autorizó a su jefe de prensa a que difundiera un extracto de su participación, pero no por los canales oficiales. Por eso una cuidada edición la dio a conocer un poco conocido productor de videos villamercedino, Héctor Fabián Benitez,  amigo de Anabela Lucero, quien lo publicó “como al pasar”, como para que la levantaran algunos sitios digitales.

(Particularmente Siento que se descargó y les dijo lo que sentia, aca les #Comparto el mensaje de #AlbertoRodriguezSaá a #Nacion) "No lo tomen a mal", pero #DejenseAyudar, nosotros tenemos una agenda #Digital espectacular, tenemos especialistas en #PresupuestoEquilibrado, no se dejan ayudar, no nos #QuierenEscuchar, en viviendas #SomosCampeones, #Argentina necesita #SalirAdelante, la pandemia es horrorosa, y despues se sale con politicas de #PosGuerra.

Publicado por Hector Fabian Benitez en Jueves, 23 de julio de 2020

Preocupado por conocer su nivel de  aceptación, y pensando en las próximas elecciones,  inmediatamente nuestro Alberto resolvió encomendar una encuesta, para comparar su imagen con la del otro Alberto, las gestiones de ambos y, agregó, la de su jefa de Gabinete, Natalia Zabala Chacur, a quien podría presentar como primera candidata a diputada nacional en las legislativas del año próximo. Si los números le sonríen, claro está.

Por lo que se sabe, la misma Consultora Delfos ya fue avisada que deberá hacer otra en noviembre y una más en marzo, de tal modo de poder monitorear la evolución de imágenes y gestiones, información que ayudará  a definir la fecha de las próximas elecciones. Si la imagen de aquél Alberto supera la propia, se unificarán los comicios. Si no, se harán desdoblados, como en 2019, cuando se  logró la reelección, a pesar que luego se perdió la general legislativa frente al ascendente Alejandro Cacace.

Se viene lo que algunos consideran será la última oportunidad para encauzar una relación que hoy presenta una temperatura bajo cero. Aquél Alberto, el presidente, anunciará esta semana una serie de medidas para la pospandemia. Se habla que se dividirá el país en seis regiones: AMBA y las cinco que ya existen, Centro, NOA, NEA, Cuyo y Patagonia, para anunciar planes específicos destinados a potenciar las fortalezas de cada región. Nuestro Alberto verá qué parte de la torta le toca. Si le disgusta la porción o el sabor, no se  privará de hacerlo conocer. Con lo cual la  relación en adelante entrará en el túnel de la imprevisibilidad.

Sin embargo, más allá que pueda existir cierta conformidad con los anuncios, eso está por verse, queda claro que la relación de confianza se resquebrajó. Tal como acontece con ciertos matrimonios, en los que el amor desapareció hace rato y hacia afuera se mantienen las formas, aunque en la intimidad se duerme en camas separadas. Durante un buen tiempo se puede convivir con una convivencia pactada. Hasta que alguno se cansa -o cambia de amores- y reclama el divorcio.

Por lo que puede aventurarse en torno a la evolución de la relación entre los Albertos, las consultas arrojan que de uno y otro lado sobran los pesimistas desamorados que pronostican el peor final.

 

Agradecimiento:

Algunos datos de esta nota fueron tomados de: www.danielpoder.com.ar