EL AUTO VOLADOR YA ES UNA REALIDAD: SE CONVIERTE CON SOLO APRETAR UN BOTÓN

Desarrollado por la empresa Samson Sky, el primer auto volador empezó a comercializarse en los Estados Unidos; a cuánto se consigue y dónde se puede usar.

Los autos voladores son uno de esos íconos que protagonizan muchas de las idealizaciones sobre el futuro, que se hicieron en el pasado, y que se desdibujaron un poco en el presente. Sin embargo, de vez en cuando hay noticias que reviven el furor por el potencial mundo en el que los rodados que despegan. Esta vez fue Samson Sky la responsable de este imaginario colectivo, cuando anunció que el Switchblade, el auto volador en el que estuvo trabajando durante 14 años, podría empezar a comercializarse en breve.

A fines de julio, la compañía especializada en autos voladores comerciales contó que el modelo pasó exitosamente la inspección de la Administración Federal de Aviación (FAA). Con esta aprobación institucional, la instancia que queda por delante es iniciar las pruebas aéreas; y una vez completadas satisfactoriamente, empezar con la comercialización del modelo. Si todo sale acorde al plan, el Switchblade se convertiría en el primer auto volador disponible en el mercado estadounidense.

“Nuestro error era pensar que un auto volador tenía que ser un auto mediocre, un avión mediocre, o ambos”, dice Sam Bousfield, el fundador y CEO de Samson Sky, con respecto al proceso evolutivo del Switchblade.

CÓMO ES EL SWITCHBLADE

Con un look futurista, el biplaza cambia de auto a avión tocando un botón. Como la navaja suiza (el motivo de su nombre), sus alas se doblan y encajan en la carrocería cuando está rodando; y se abren y despliegan para emprender vuelo. Para asegurar que estas últimas se mantengan abiertas durante la ruta aérea -incluso en el caso de que se apretara accidentalmente el botón en el momento equivocado-, cuenta con un mecanismo especial de bloqueo.

Desde Samson revelaron que podría tratarse del equivalente de lo que fue el iPhone para la comunicación, pero en la movilidad.

Antes de embarcarse en la odisea de los autos voladores, Bousfield era arquitecto. “Un arquitecto es mitad ingeniero y mitad artista, y esta es una buena combinación para hacer un approach original al pensar en el diseño de un auto volador”, cuenta para explicar cómo su formación le permitió animarse a probar suerte en el todavía bastante inexplorado mundo de los autos voladores.

En cuanto a los detalles técnicos de la nave, podría volar a una altura máxima de casi 5.000 metros de altura -aproximadamente 6000 metros por debajo de donde la mayoría de los aviones comerciales vuelan-, y alcanzar velocidades de hasta 322 kilómetros por hora. Mientras esté en tierra, se espera que las velocidades estimadas superen los 200 kilómetros por hora.

Una vez que llegue al mercado, el primer auto volador en venderse al público costará US$170.000. Ya existe una lista de espera a la que los interesados en adquirir el Switchblade pueden unirse de manera gratuita; aunque para concretar la compra, una vez que el auto haga su debut oficial, se dará un plazo de 45 días para que realicen un depósito de US$2000. Según informó Samson, ya se registraron 2000 reservas.

¿A DÓNDE SE VA A PODER VOLAR?

En la práctica todavía faltan resolver algunos tecnicismos. Considerando que hoy no hay instalaciones desarrolladas específicamente para el uso de autos voladores privados en los Estados Unidos, legalmente hablando, una persona depende de los aeródromos con pistas de aterrizaje, y todavía no está claro cómo va a ser el proceso de pedido de acceso a estos.

Aunque ya existen proyectos de gestión del espacio aéreo, no hay información oficial -ni lo suficientemente difundida a nivel popular- al respecto. Por lo que, más allá de que el Switchblade efectivamente se convierta en el primer auto volador en venderse abiertamente en en el mercado, la fecha para ver estos dispositivos como una parte más de la movilidad cotidiana es todavía incierta.