EL PERONISMO APROBÓ EN EL SENADO LA AMPLIACIÓN DE LA CORTE A 15 JUECES

Fue con 36 votos a favor y 33 en contra. Molesto por la incidencia de Adolfo Rodríguez Saá, su hermano Alberto ordenó a su senadora votar en contra.

El Frente de Todos logró aprobar en el Senado este jueves una ley que amplía a 15 jueces la composición de la Corte Suprema de Justicia, sin respaldo de Juntos por el Cambio, que confía en congelarla en Diputados e impedir su sanción.

El oficialismo alcanzó al quórum de 37 con los tres aliados fijos: el rionegrino Alberto Weretilneck, la riojana Clara Vega y la misionera Magdalena Solari Quintana. Suplió la ausencia por problemas de salud de Maurice Closs.

Pero la ley se aprobó con 36 porque votó en contra la puntana María Eugenia Catalfamo, representante del gobernador Alberto Rodríguez Saá, molesta porque el hermano, Adolfo, logró modificar el proyecto original, que llevaba la Corte a 25 jueces.

El proyecto original de 25 había sido impulsado por 16 gobernadores peronistas, entre ellos el de San Luis, con la intención de proponer un juez desde cada provincia. Fue una idea del ex juez Eugenio Zaffaroni, avalada por Cristina Kirchner, que no estuvo presente en la sesión y la dejó a cargo de Claudia Ledesma.

Adolfo había propuesto una Corte de 9 jueces y aceptaba un máximo de 15. El debate decisivo fue en una tensa reunión del interbloque oficialista el martes, cuando Oscar Parrilli insistió con la idea de los gobernadores, pero no logró que cediera.

El proyecto obliga a que no haya más de 8 jueces de un mismo género y no avanza en cupos por región, como pedía el puntano. Guillermo Snopek, el encargado de informar los cambios por el oficialismo, explicó que esa facultad se delegará en una futura reglamentación del Poder Ejecutivo, en caso de una sanción, para evitar una denuncia por inconstitucionalidad.

Según la ley, la Corte funcionaría con mayoría de los miembros que se vayan nombrando, para lo que se requiere dos tercios del Senado, o sea, un acuerdo entre oficialismo y oposición. Recién cuando se complete con los 15 los dictámenes necesitarían 8 firmas.

«Yo no sé cómo se van a definir los cupos con 15 senadores en 6 regiones», se molestó Catalfamo en su discurso. No anunció que votaría en contra, como parte de la pelea entre hermanos.

Adolfo minimizó la discusión interna que paralizó la ley dos meses, pero desafió con una propuesta: que la Corte Suprema se traslade a otra provincia «que lo aleje del microcentro porteño, donde la influencia nefasta de corporaciones y de estudios jurídicos tuercen la voluntad».

Agregó que “tratar de desacreditar el tratamiento de este proyecto diciendo que es por cuestiones circunstanciales, es una opinión que no ayuda al diálogo ni a terminar con la grieta” y aseguró que “quien quiera ver esto como un atropello se equivoca”.

El legislador puntano, durante su discurso planteó: “No sé por qué hacen del número una cuestión trascendente”, tras recordar que él viene presentando proyectos de modificación del máximo tribunal desde 2016, y además anticipó su postura al afirmar “votaré afirmativamente”.

Rodriguez Saá informó que “en 2022 un estudio de opinión refleja que el 71,2% de los consultados – dice que tiene una opinión mala o muy mala de la Corte Suprema de Justicia” y aseguró que un informe de una consultora del 3 de agosto de este año “reflejó altos niveles de desaprobación respecto al funcionamiento de la Justicia y de la Corte Suprema”.

La kirchnerista Anabel Fernández Sagasti recordó que provincias opositoras, como Mendoza, ampliaron la composición de la Corte con la posibilidad de nombrar jueces con mayoría simple.

«La Corte fácticamente no puede resolver las casi 30 mil causas que llegan por año. Y solamente el 2% son sentencias con fundamentos. Es inaccesible poder acceder a la Justicia. Un recurso de queja cuesta 300 mil pesos. ¿Vamos a mirar para otro lado como que nada pasa?», preguntó la mendocina.

Los discursos oficialistas defenestraron a la Corte y en la oposición los acusaron de buscar la impunidad de la vicepresidenta.

«¿Qué pasaría si la Corte de 25 miembros absuelve a Cristina?», se preguntó el radical Martín Lousteau, miembro informante de la oposición. «¿El objetivo de esto es tener mejor justicia? No, es tener una Corte de más representantes provinciales, y como hay muchas más provincias del PJ, quieren que la justicia funcione partidizándose», denunció.

El fueguino Pablo Blanco, de la UCR, mostró un bolillero para burlarse de interna oficialista previa a la sesión. «No me queda claro si son 15, 16, 25, 24, nueve o en qué va a terminar. Esto demuestra la seriedad con la que estamos tratando ni más ni menos que la integración de la autoridad máxima del Poder Judicial».

El rionegrino Martín Doñate le retrucó con los sorteos que le asignaban las causas contra Cristina al fallecido juez Claudio Bonadio.

La radical Carolina Losada acusó a los oficialistas de delegar las facultades del Senado de representar a las provincias.  «No necesitamos tener jueces de los gobernadores, sino de los ciudadanos probos», afirmó el macrista Humberto Schiavoni.

Frente a la posibilidad de que una abstención haga caer la sesión, el oficialismo no autorizó las abstenciones y solo se pudo votar por sí o por no.

Esto tuvo que ver con que se especulaba con que la senadora del Frente de Todos por San Luis, María Eugenia Catalfano, se abstuviera y si eso sucedía Juntos por el Cambio se retirara y se perdiera el quorum.

Finalmente, y luego de que recién al final de la sesión y minutos antes de que se votara el senador informante, Guillermo Snopek, leyera que el proyecto se modificaba e iba “de 25 a 15″ la cantidad de miembros a ampliar, se llevó adelante la votación. Catalfano votó en contra.