EXCLUSIVA: UNA DIRECTORA DEL HOSPITAL DE MERLO TAMBIÉN PARTICIPÓ DE LA FIESTA ELECTRÓNICA

Del “QUEDATE en CASA”, a bailar en una FIESTA CLANDESTINA, con 46 personas. Triste crónica de la decadencia moral de aquellos que ocupan el poder. Impunidad e hipocresía al palo.

Por Eduardo Gargiulo

Luego del escándalo que provocó la noticia sobre la participación de la funcionaria María Sol Uría (43) en una fiesta electrónica en un lujoso hotel de la ciudad de Buenos Aires, cuando regían las restricciones derivadas de la pandemia, trascendió que junto a la misma se encontraban otras personas de San Luis, pero cuyo nombre nunca trascendió. Hasta ahora.

Apuntes de San Luis profundizó la investigación que difundió el pasado 12 de octubre (FUNCIONARIA PROVINCIAL, IMPUTADA POR PARTICIPAR EN FIESTA CLANDESTINA Y CON DROGAS), y pudo determinar que una de las acompañantes de la actual responsable de La Casa del Poeta, en Merlo, es una alta funcionaria gubernamental del área Salud y con fuerte vinculación afectiva y política con Terrazas del Portezuelo.

Se trata de María José Acerenza, Directora Administrativa del Hospital “Madre Catalina Rodríguez”, amiga íntima de Sol Uría y también –como ella- candidata a diputada provincial por la alianza oficialista “Fuerza San Luis”, en el Departamento Junín.

El “Acta Circunstanciada” que labraron los tres oficiales de la Policía de la CABA, a las 21 h del 26 de marzo pasado, describe con lujo de detalles con qué se encontraron al concurrir a prestar apoyo a los inspectores del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), que debieron asistir a constatar una denuncia de una fiesta clandestina que se desarrollaba en el exclusivo hotel 4 estrellas «Grand View Hotel & Convention Center».

Ubicado en Azcuénaga 45, a 2 km del Teatro Colón y a 3 de la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, se trata de uno de los hoteles más modernos y lujosos de la city, inaugurado en noviembre de 2017.

“La propiedad tiene 32.000 metros cuadrados, en una torre de 26 pisos, rodeada por un área parquizada, una arquitectura moderna que cumple con altos estándares de calidad y confort. El hotel de categoría 4 estrellas superior, cuenta con 134 habitaciones entre stándard, superior y suites, con vistas exteriores hacia el área parquizada o la ciudad”, se promociona.

Alojarse por una noche cuesta U$D 61 por persona, lo que al cambio actual ($195) resulta  la módica suma de $11.895. Posee piscina semiolímpica exterior, piscina interna climatizada, gimnasio, spa, bar, restaurante, jardín de invierno y estacionamiento propio en el subsuelo, con acceso directo al hotel.

DETENIDOS

Los efectivos a cargo del operativo constataron que en el Salón Zafiro había “luces de colores y música de alto volumen”, corroborando lo que efectivamente les había informado a la entrada el personal de seguridad del propio hotel: que se realizaba una fiesta electrónica privada. En total se identificó a 46 personas, los cuales no guardaban ningún tipo de distanciamiento social ni utilizaban barbijo, en contravención con las estrictas normas que regían en el marco de la pandemia de coronavirus.

Al comenzar a revisar a los presentes, a 4 hombres y 4 mujeres se les encontraron una heterogénea cantidad de sustancias estupefacientes, como cocaína, pastillas de éxtasis, marihuana y LSD, por lo que la actuación de los efectivos derivó en un sumario por infracción a la ley 23737 – Desobediencia” al DNU presidencial, y otro por “Tenencia de sustancias prohibidas”.

Es así que ya en horas de la madrugada, como fin del operativo se procedió a detener y trasladar esposados a la alcaldía policial a los mismos, entre los cuales se encontraba María del Sol Uria. La funcionaria admitió que tenía en su poder cigarrillos de marihuana, “exhibiendo de entre sus ropas una caja metálica con inscripción PRIME (marca de preservativos), la cual contenía en su interior dos cigarrillos de armados caseros…”. Asimismo, se dispuso la clausura del festivo salón.

En total la policía secuestró 43 pastillas de extasis, 14 cigarrillos de marihuana, 2 bolsas con flores de marihuana, 3 cilindros y 5 bolsas con cristal, un envoltorio con LSD, una bolsa de nylon con cocaína, 26 botellas de bebidas no alcohólicas, 90 botellas de bebidas alcohólicas, 30 bebidas energizantes, dinero y elementos electrónicos.

En realidad se cree que había mucho más, pero como el salón daba a una terraza, pudo verse cómo algunos presentes al ver los efectivos arrojaron elementos al exterior y otros se encerraron en el baño e hicieron lo mismo pero por el inodoro.

OTROS SANLUISEÑOS

Pero María del Sol Uría no concurrió sola a esa fiesta hiper privada y exclusiva. La “patota puntana” la integraron al menos otros dos hombres y dos mujeres con ganas de pasarla bien. Entre ellos se encontraba María José Acerenza.

La nombrada se desempeña desde el el 3 de enero de 2013 como Directora de Administración del Hospital “Madre Catalina Rodríguez”, y es una de las funcionarias de más alto perfil del nosocomio, donde recibe las vacunas, hace cumplir todas las directivas emanadas del Comité de Crisis de la Provincia y actúa como vocera ante los medios. Está casada desde hace 20 años con Maximiliano Giménez.

Los que la conocen afirman que es una funcionaria muy activa y responsable en sus funciones, de buen trato con el personal, y con aceitados contactos con sus superiores del Ministerio de Salud y la estructura política gubernamental.

Con María Sol Uría, además de vivir y frecuentarse en Merlo, son amigas y comparten varias coincidencias, no sólo pertenecer a la función pública y el gusto por las fiestas electrónicas. Una de ellas es que también se considera “amiga” “del Alberto” y de su círculo íntimo, como la secretaria privada del “gober” y presidenta del partido Compromiso Federal, Josefina Aldana.

En el Ministerio de Salud la consideran como la “principal referente” en Junín de la estructura sanitaria, por lo que habitualmente la convocan a Terrazas del Portezuelo cuando el Comité de Crisis efectúa anuncios de importancia.

Recientemente pudo vérsela con quienes luego terminarían siendo los principales candidatos para las elecciones legislativas del 14 de noviembre: el vice gobernador Eduardo Mones Ruiz (candidato a diputado nacional), la ministra Silvia Sosa Araujo (candidata a diputada provincial por Pueyrredón), María José Zanglá (candidata a diputada nacional) y Rosa Dávila (candidata a senadora provincial suplente por Pedernera).

A comienzos de año, precisamente cuando comenzaba la ronda de especulaciones sobre posibles candidatos, referentes del justicialismo merlino confirmaron que “Majo” Acerenza era “una opción sólida y aseguraron que su figura encaja con el perfil de renovación que busca el partido”, según adelantó en abril el sitio El Corredor Noticias.

Efectivamente, “Fuerza San Luis” inscribió a Sol Uría como candidata a diputada provincial en tercer lugar titular y a a ella en segundo término suplente. Las candidaturas quedaron oficializadas a través del Auto Interlocutorio N° 34 de la justicia electoral provincial, publicado el 28 de setiembre.

Días atrás Apuntes de San Luis informó que tras el escándalo que la tuvo como protagonista, Sol Uría fue “renunciada” de la lista. No se sabe cuál será la suerte que le tocará a Majo, aunque trascendió que también habría sido eyectada de la nómina, de acuerdo con el voto que presentó para oficializar “Fuerza San Luis” la semana pasada, donde no aparece su nombre.

De confirmarse estos candidatos, la alianza oficialista estaría en contravención con la propia normativa que impulsó en cuanto al respeto al principio de paridad de género, dado que quedarían cuatro candidatos en la boleta, de los cuales sólo habría una mujer, Gloria Petrino, quien encabeza la lista.

“HAZ LO QUE YO DIGO…”

Es indudable que las restricciones y prohibiciones que se impusieron desde las estructuras gubernamentales, como consecuencia de la pandemia, para muchos han resultado insoportables. Para otros incluso ilegales. Sin embargo, la mayoría debió acatarlas, por convicción o por temor.

La minoría que se reveló contra las medidas tiene en su haber una causa judicial, entre ellos muchos que concurrieron a fiestas clandestinas, cuyos organizadores además de sufrir tremendos escraches debieron afrontar el pago de millonarias multas.

Del otro lado del mostrador se encontraban los funcionarios, que con templanza y convicción le reclamaban a la sociedad que se quedara en casa, como la medida más efectiva para evitar la circulación del virus. Entre esos “comprometidos” personajes se encontraba la simpática “Majo”.

El 25 de marzo, un día antes de la divertida fiesta electrónica a la que concurriría con Sol Uría, sin guardar ningún tipo de distanciamiento, y sabiendo que estaba prohibida la realización de encuentros sociales, la Directora Administrativa del Hospital de Merlo posteaba en su facebook el link del mensaje que dirigía a la población la ministra de Salud de la provincia, Silvia Sosa Araujo.

Su superior, convertida en adalid de la lucha contra la pandemia, exigía por enésima vez a la comunidad “mantener la distancia física, utilizar el tapabocas e hisoparse…”. Pero a ella, al parecer, no alcanzaba dicha súplica.

Majo ya tenía programado su viaje a Capital Federal y ni loca iba a suspenderlo. Total qué podía pasar. Jamás pudo imaginar ese día, que siete meses después pasaría a convertirse en ejemplo viviente de lo que significa la doble moral.

“Majo” Acerenza: de abanderada del “Quedate en Casa” a participar en fiesta clandestina.

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