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Un profesional de la UNSL ayudó a construir satélite

Se trata del Ingeniero en Electrónica Gabriel Alejandro Chaves. El satélite SAOCOM 1A será lanzado al espacio la segunda semana de octubre.

El graduado de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas y Naturales participó activamente en la construcción del satélite argentino que será lanzado al espacio entre el 7 y el 9 de octubre. El Ingeniero en Electrónica, Gabriel Alejandro Chaves, se desempeña hace cuatro (4) años en la empresa INVAP, una compañía pública especializada en tecnologías de punta que tiene una de sus sedes en la ciudad de Bariloche.

El SAOCOM 1A de observación de la tierra ya se encuentra en la cofia del lanzador Falcon 9, en las facilidades que dispone la empresa SpaceX en la Base Vandenberg en California, Estados Unidos. Allí esperan su lanzamiento para el mes próximo. El aparato conforma un sistema de dos (2) satélites de observación terrestre proyectado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Durante los últimos años el satélite fue desarrollado por INVAP y trabajaron más de 600 personas en su construcción.

¿Qué significa ser parte de la construcción del SAOCOM 1A?

Por un lado, es un privilegio participar de un proyecto de gran magnitud. Se trata de uno de los proyectos más desafiantes para la empresa. Por otro lado, es un continuo desafío estar preparado tanto en capacidades de gestión como tecnológicas, para resolver los problemas del día a día. Las soluciones no se piensan iguales si se está en un proyecto satelital, en uno nuclear o en uno de radares, aunque a todos los atraviesan la seguridad y confiabilidad de los sistemas.

Para ejemplificar, en lo satelital es sumamente importante la confiabilidad de los sistemas (no se pueden reparar una vez lanzados), el consumo de potencia (la batería es limitada) y el peso (puede llegar a costar alrededor de 20 mil dólares poner un kilogramo en el espacio). Sin embargo, en lo nuclear reina la seguridad y también la confiabilidad de los sistemas. En los proyectos de radares terrestres se utilizan tecnologías de última generación y se enfoca en un equipo que además de ser confiable, sea rápidamente reparable en campo. En este sector el desafío de los diseños electrónicos es obtener la mayor performance del mercado.

Hay gente que no sabe, y otras que no creen, que estas cosas se desarrollen en Argentina. Creen que es una exageración decir que hay un gran cuarto limpio parecido al de la NASA en nuestro país. También hay gente que considera un malgasto de dinero invertir en ciencia y tecnología.

Pienso que los países primermundistas son desarrollados, porque invierten, entre otras cosas, en ciencia y tecnología, alrededor del 3% o más de sus PBI. Para tener una referencia, Argentina llegó a invertir un 0,63% de su PBI en CyT en el 2015. En una economía del conocimiento, donde éste es un recurso que no se agota, sino que hay más mientras más se lo explota, los países que lo aprovechan mejoran las calidades de vida de sus sociedades y generan más puestos de trabajo; y el Estado brinda las condiciones de contexto para que eso fluya.

Einstein lo expresaba hace más de medio siglo: “todos los imperios del futuro van a ser imperios del conocimiento, y solamente serán exitosos los pueblos que entiendan cómo generar conocimientos y cómo protegerlos; cómo buscar a los jóvenes que tengan la capacidad para hacerlo y asegurarse que se queden en el país”.

Entonces, que haya una empresa de la magnitud de INVAP y que siga apostando por la ciencia y la tecnología después de 40 años de trayectoria, con lo que esto implica en las idas y vueltas de Argentina, creo que se trata de un orgullo nacional.

¿Cuál es su rol en INVAP?

La estructura organizacional de la empresa es de tipo matricial. En las filas tenemos a los diferentes servicios como electrónica, software, mecánica, modelística, control térmico, harness (cableado), entre otros, y en las columnas se encuentran los proyectos que contratan a los servicios. Estos proyectos forman parte de las líneas de negocios de la empresa, como lo es nuclear, defensa, satelital, entre otras.

En  la actualidad, pertenezco al servicio de electrónica y me desempeño como responsable de subsistema. Esto significa gestionar todas las tareas que implican contar con un subsistema que cumpla los requerimientos solicitados por algún proyecto. Es un rol donde hay que empujar mucho, hay que hacer que las cosas sucedan. Justamente, al tener una estructura matricial, uno cuenta con la flexibilidad de poder migrar de un proyecto a otro según las necesidades que surjan.