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Dudas que persisten detrás del marketing de la salud

En Villa Mercedes, está a punto de concluirse el Hospital Escuela. En San Luis, comenzaron trabajos previos en el terreno donde se erigirá el “Hospital Ramón Carrillo”.

Según acaba de informar el Ministerio de Obras Públicas e Infraestructura de la Provincia, a través de El Diario de la República, la obra de remodelación y refuncionalización del ex Centro Cívico, donde funcionará el Hospital Escuela, estará concluida el próximo mes.

Cristian Rasmussen, jefe del Programa Obras de Arquitectura, confirmó que "teniendo en cuenta el ritmo y los antecedentes diarios, estará para entregar la obra a finales de febrero".

Las remodelaciones se concentraron en los cuatro ambientes del edificio ubicado en Balcarce y Urquiza y la inversión del Estado ascendió a $119.797.046,95.

Las cuadrillas de la UTE integrada por Semi SA y Luma SA ya finalizaron con el "trabajo grueso" en el primer y segundo piso y "solo quedan por hacer algunos detalles como la instalación de artefactos de informática y equipamientos que son característicos de edificios sanitarios", agregó Rasmussen. Amplió que "ahora están trabajando en la planta baja, que es donde va a funcionar el sector de administración y atención".

Esta obra originalmente estuvo prevista para ser entregada a la UNViMe, para la carrera de Medicina. Pero hace más de un año que el gobierno cortó el diálogo con la universidad. La única referencia indirecta que ofrece la información sobre su destino, señala que “el nosocomio tendrá todo lo necesario para la atención médica y también para los estudiantes, ya que cuenta con un sector de aulas que estarán destinadas a profesionales o alumnos”.

Una vez que finalicen los trabajos, el Ministerio de Obras Públicas e Infraestructura hará el traspaso de obra a la cartera de Salud.

Teniendo en cuenta que Medicina ya se acreditó y este año se inicia el dictado del Ciclo de Ingreso, para el que habría cerca de 500 inscriptos, ¿no sería atinado que el Ministerio de Salud aclarara si efectivamente el hospital escuela va a estar dirigido a su destino original? ¿Si –como todos dicen- el dictado de la carrera de Medicina constituye un objetivo estratégico para la provincia, no deberían dejarse de lado pasadas rispideces y encaminar las acciones hacia un diálogo productivo en favor del bien común?

Paralelamente, en Villa Mercedes continúa desocupada y en estado de abandono la Clínica Dosep, ubicada en calle García Lorca, donde funcionó como “Clínica Modelo Materno Infantil” tras firmarse un contrato de prestación con Clínica del Niño. Ya a comienzos del 2000 este centro de salud también estuvo varios años cerrado porque, según el gobierno, no se conseguían profesionales médicos y enfermeros en cantidad suficiente. Por eso se llegó a un acuerdo con el sector privado que, posteriormente, se dejó sin efecto, provocando la frustración de una gran cantidad de vecinos principalmente de la zona oeste de la ciudad, que evitaban tener que trasladarse hasta el Policlínico Regional “Juan Domingo Perón”.

Actualmente, aunque parezca una locura, estas instalaciones hospitalarias impecables, ubicadas en un punto estratégico, se encuentran cerradas y nadie informa qué se va a hacer.

Mientras tanto, comenzaron en Capital los trabajos previos de la obra del nuevo Hospital “Ramón Carrillo”, en lo que constituye la inversión más grande de la historia de San Luis: 52.000 metros cuadrados, 400 camas, 16 quirófanos, ultratecnologizado, con helipuerto propio y más de 7 mil millones de costo.

La pregunta es: ¿Se elaboró un estudio de factibilidad para saber si se podrán conseguir profesionales suficientes para cubrir la atención de todas las especialidades que se dicen ofrecerá dicho hospital, sin contar enfermeros y el resto del personal?

No se trata de minimizar la magnitud y relevancia de la obra, que se presenta ciertamente impactante. Sino de aplicar el sentido común. En los últimos años la salud pública –no así la privada- ha mejorado, pero siguen existiendo falencias notables que obligan a un gran número de ciudadanos a trasladarse a provincias vecinas como Córdoba o Mendoza.

Ante ello, es lícito preguntarse si a nivel gubernamental se han previsto acciones para atraer profesionales competentes y especialistas idóneos de otras latitudes, ante la inexistencia o al menos insuficiencia que se registra en el orden provincial. Sea a través de salarios dignos, reforma a la Ley de Carrera Sanitaria, viviendas u otros beneficios.

Existe el temor, como ya ha sucedido otras veces, que ante la urgencia de inaugurar la obra y brindar los servicios, luego comiencen a trasladarse profesionales de otros centros públicos, con lo cual se aplicará la práctica de “desnudar un santo para vestir a otro”. Colmo de la improvisación que revela más ineptitud que creatividad.

La imponente obra tiene como plazo de entrega marzo de 2020. Falta más de un año, tiempo suficiente para prever políticas encauzadas a lograr que este hospital no quede reducido a una faraónica obra arquitectónica, sino que efectivamente preste la atención de excelencia que se promociona y que el ciudadano espera.

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