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Operativo a dos puntas para INSTALAR EL VOTO ÚTIL

En las últimas horas se puso en marcha una maniobra destinada a instalar quién es el “mejor segundo” para vencer a Alberto Rodríguez Saá.

Así como desde hace semanas se intenta influir en el electorado difundiendo encuestas poco creíbles de consultoras desconocidas, que dan ganador tanto a Alberto como a Adolfo Rodríguez Saá y al mismo Claudio Poggi, esta semana la prensa comenzó a recibir “sondeos confiables”, de los que se desprende una clara intencionalidad: mostrar quién está tercero para “bajarlo del ring”, en términos boxísticos.

Sugestivamente, Apuntes de San Luis recibió dos sondeos similares que se entregaron -generosamente- como exclusivos, pero a los que cuesta dar crédito. Uno provino de una fuente ligada a la campaña del oficialismo, donde Alberto figura liderando las preferencias y Poggi ubicado 5 puntos abajo. La otra de la alianza macrista “San Luis Unido”, en la que también encabeza el gobernador pero seguido muy de cerca por Poggi. Si se compra como cierta la información, no cuesta concluir que el único que está en condiciones de vencer al gobernador es Claudio Poggi.

Lo que ciertamente pone en duda a ambas es un dato sobre el tercero, al que se relega a escasos 16 o 18 puntos: Adolfo Rodríguez Saá.

Acostumbrados a recibir todo tipo de “postas informativas”, optamos por chequear esta información en una fuente que no está ligada a ninguno de los sectores en pugna, pero que efectúa relevamientos para el Ministerio del Interior. La fuente, que obviamente no puede darse bajo ningún concepto, omitió dar cifras, pero aceptó ofrecer pistas. Palabras más, palabras menos, dijo:

- En nuestras encuestas no surge un ganador claro. Todas entran dentro del margen de error (+- 3%). Con un 15% que no expresa su voto –indecisos- aunque ya lo debe tener decidido.

- Las tendencias varían según los departamentos. En Capital y Junín está ganando Poggi, en Pedernera y posiblemente Chacabuco Adolfo, en el resto del interior el gobernador se impone por amplio margen.

- San Luis Unido empezó bien pero luego empezó a bajar y se estancó, creemos que por la crisis económica y su identificación con Macri.

- Hemos advertido que esta última semana comenzó a correr mucha plata, para intentar comprar adhesiones. Eso puede volcar el resultado a favor del gobierno.

- Tenemos versiones de que puede haber denuncias de fraude si el resultado sale parejo, como creemos. Si se demoran en dar los resultados puede pasar cualquier cosa.

- Es la primera vez en más de 30 años que no podemos asegurar cómo va a salir una elección.  Los tres tienen chances. Estas últimas 72 horas van a ser fundamentales, y sobre todo el día de la elección. Porque si se moviliza mucho y se reparte dinero la participación puede llegar al 85%, que sería altísima, favoreciendo al que tenga más recursos.

Al parecer, lo que se procura por estas horas es intentar crear una suerte de “polarización” (inexistente en la práctica), estrategia en la que –curiosamente- coinciden tanto el oficialismo gobernante como el poggismo.

Al gobernador le conviene que su hermano aparezca tercero, para que el peronista indefinido pero que quiere “mantener el modelo” lo vote a él, para evitar el triunfo de Poggi. A éste, por su lado, le sirve mostrarse como segundo, para emerger como el único capaz de derrotar al régimen, desalentando el voto hacia El Adolfo, por aquello del “voto útil”.

En definitiva, operetas de uno y otro lado. Parte de las picardías y el folclore de la política. Lo cierto es que por primera vez en muchos años nadie está seguro de cuál puede ser el resultado del 16. Por eso estas elecciones resultan tan apasionantes y complejas. El domingo por la noche, con el resultado puesto, será tiempo de empezar a analizar si lo que viene tiene el ropaje del cambio o si el vestuario no cambia porque el protagonista del filme sigue siento el mismo.

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