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Apartan de la parroquia del Carmen al Padre Gustavo

Así lo confirmó el vicario episcopal Ignacio Daminato, aclarando que “no sería algo inmediato”, sino que podría darse en los próximos meses. Dudas en torno a su cargo de Capellán Policial.

El sacerdote a cargo de la Iglesia Matríz de Villa Mercedes indicó que así se lo hizo saber el propio Obispo Diocesano Pedro Daniel Martinez, quien esta semana se reunió con el también capellán policial Gustavo Méndez y le hizo saber la decisión adoptada, en el marco de sus atribuciones como máxima autoridad de la iglesia católica en San Luis.

La noticia se conoció a través de una entrevista telefónica que le efectuó ayer el periodista Daniel Arce en su programa, “El show de la mañana”, por radio FM 98.3.

“El obispo me comunicó que él ha tomado la decisión de apartarlo al padre como párroco de la comunidad parroquial” de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, indicó Daminato, agregando que “no es algo inmediato, sino que se va a dar a fin de año o a principios del próximo, para que pueda despedirse de su comunidad”.

Acotó que Méndez seguiría afectado “a la tarea pastoral en los colegios que él regentea y dirige, que es la tarea en la que lo ha circunscripto el obispo”. La determinación significa que continuará gerenciando el Instituto del Carmen y el Hogar Santa Teresita, incluso continuará ejerciendo el ministerio sacerdotal, confirmó el Padre Daminato a Apuntes de San Luis.  

“Es muy normal que a fin de año se susciten cambios de sacerdotes, de tareas pastorales y demás”, relativizó, explicando que en ese marco el obispo va hablando con cada sacerdote y en el caso del Padre Gustavo Méndez “le comunicó su decisión de apartarlo como párroco de la comunidad del Carmen. Probablemente luego nombrará a otro sacerdote que se haga cargo de la tarea pastoral y el Padre Gustavo se dedicará a la actividad del colegio”.

Consultado sobre los motivos del desplazamiento del prelado, Daminato señaló: “El obispo no me ha comunicado qué habló con el Padre Gustavo. Yo hablé (con el obispo) por teléfono, fue una conversación breve donde me comunicó su decisión, eso sería lindo preguntarle al Padre Gustavo. Creo que esto está en el marco de las atribuciones que tiene el Obispo, y que toma a favor también de la comunidad, o para ayudar al sacerdote, o para corregir a un sacerdote…”.

Preguntado si existe algún proceso (judicial) en marcha, Daminato respondió que lo desconocía, acotando sin embargo que “siempre que se suscita algún problema por supuesto el obispo tiene la obligación de hacer una investigación, pero que yo sepa no existe un proceso judicial, sino decisiones que el obispo puede tomar y de hecho es la decisión que ha tomado”.

Reiteró que cualquier otra información “podrá darla el propio Padre Gustavo. El obispo me ha dicho que ha tenido una reunión muy amena con él y supongo que habrán visto razones, motivos de la decisión”, concluyó.

En síntesis, el apartamiento parroquial ha sido interpretado por algunos miembros de la grey católica como “un tirón de orejas” por hechos pasados en los que estuvo involucrado el Padre Gustavo Méndez y que nunca se aclararon, aunque sí quedaron grabados en la memoria del Obispado de San Luis, que con esta medida intenta "restablecer" su autoridad eclesiástica.

Se ignora si el Padre Gustavo continuará cumpliendo sus funciones como Capellán Policial. Por de pronto la duda se instaló este jueves, cuando la misa en conmemoración por el Día de la Madre solicitada por la UR II, la ofició en la Iglesia Nuestra Señora de la Merced el Padre Ignacio Daminato.

Antecedentes

Hace casi un año se produjo un verdadero escándalo cuando se conoció que el Padre Gustavo Méndez fue chantajeado por una persona que le exigió dinero a cambio de no difundir “fotos y videos” supuestamente comprometedores.

El principal acusado fue el joven Christopher Ismael Latorre, quien habría amenazado al capellán policial sino le abonaba 150 mil pesos, que el sacerdote aceptó pagar en seis cuotas de 25 mil.

Cuando Latorre concurrió el 11 de octubre del año pasado a las 10 de la noche a la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, junto con otros dos jóvenes, para cobrar la primera cuota, el cura le entregó una bolsa y el joven, sin mirar el interior, la tomó y se fue. En la bolsa sólo había 200 pesos y papeles sueltos. Al subir a una de las motos para retirarse del lugar, los tres fueron detenidos por efectivos de la Brigada de Investigaciones de la UR II.

Al difundirse los hechos en noviembre trascendió que el propio sacerdote había tomado la decisión de renunciar, aunque siempre se sospechó que en realidad el obispo le había sugerido que diera un paso al costado. Tras varios días de incertidumbre, integrantes de la comunidad escolar del Instituto del Carmen hicieron una movilización de apoyo y con el transcurrir de los días el escándalo desapareció de los medios y Méndez continuó con sus funciones habituales.

Con respecto a los tres detenidos nunca se informó cuál fue su suerte en términos judiciales, algo sugestivo por cierto, ni tampoco se brindó detalles desde fuentes policiales. Los hechos presentes parecieran tener directa relación con aquel pasado cercano, aunque sus protagonistas -por ahora- lo dejan abierto a la libre interprertación.

Twitter.com/ApuntesSL

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