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Termina el sainete y se vota este domingo en San Luis

Todos los sectores que participan en las elecciones municipales de San Luis sospechan que el proceso para elegir al sucesor de Enrique Ponce podría terminar en escándalo, de acuerdo al culebrón en que se transformó la campaña electoral.

Pocas veces han podido apreciarse tantos cruces y controversias en el seno del Tribunal Electoral Municipal y con el propio intendente que termina su mandato y apela a todo su arsenal de recursos legales, chicanas y medidas, destinadas a entorpecer los preparativos y la propia realización de las elecciones.

Este jueves en el Concejo Deliberante se aprobó un pedido de informes para conocer los reales motivos por los que se suspendió el promocionado debate entre los candidatos a intendentes, que incluso estaba aprobado por ordenanza y cuyos costos se encontraban presupuestados. Los cañones apuntan directamente a Enrique Ponce, que se negó a facilitar los fondos, para evitar que su candidato Enrique Picco, hombre de pocas palabras, corriera algún tipo de riesgo enfrentando en un debate público a otros postulantes más duchos, principalmente Gastón Hissa.

En medio del debate, el concejal Luis “Piri” Macagno cuestionó la utilización de la boleta única de papel (BUP) y a su tío, el jefe comunal, de quien fue su Jefe de Gabinete durante cuatro años, cuando aquél se rasgaba las vestiduras defendiendo al kirchnerismo. “El intendente se ha dedicado sistemáticamente a sabotear esta elección. Nosotros planteamos que se implementara el sistema de boleta única de papel a partir de la próxima elección y nos dijeron que estábamos operando para un sector político. Y van a ver el resultado el domingo. El domingo la elección va a ser un caos porque falta reglamentación, porque va a haber problemas en las mesas, porque los presidentes están mal capacitados”, anticipó Macagno.

“Yo lo dije el primer día, esto va a salir mal. Y el domingo las cosas van a salir mal. Y la responsabilidad será del intendente y de los concejales que votaron la ordenanza. ¿Saben qué va a pasar después? El sistema este domingo va a fracasar y, por el apuro y por darle la razón al capricho del intendente, nunca más se va a votar con boleta única de papel porque va a salir mal esta elección”, ratificó el edil, que se dedicó a hacer campaña por el candidato del justicialismo, Sergio Tamayo, junto al renunciado ex secretario de Gobierno, Francisco Petrino.

Durante el proceso pre-electoral también se dio la curiosa circunstancia de que el presidente del Tribunal Electoral Municipal, Juan Domingo Cabrera, que responde a Ponce, no se hablara con los otros integrantes, Martha Corvalán y Alejandro Ferrari. Como resultado, estuvo pintado: los vocales dispusieron por mayoría todas y cada una de las decisiones, mientras el presidente chicharreaba, gritaba y denunciaba el irregular proceso.

En este marco, le enviaron una carta documento que, naturalmente, quedó en la nada, y solo consiguió que el irascible concejal despotricara con más fuerza. Un auténtico papelón todo.

Dudas sobre cómo votar

Es todo tan caótico y extraño que ni siquiera está claro cómo hay que marcar la boleta de papel, cuando faltan 48 horas para las elecciones.

Esto es así porque la ordenanza estipula que el voto se puede marcar con una “cruz, tilde o símbolo similar”. El Tribunal Electoral Municipal (TEM) aprobó una acordada aclarando cuáles son los “símbolos similares” a la cruz o tilde, lo cual generó aún más incertidumbre en la ciudadanía, que ve los grafismos y no sabe si podrá o no usarlos, o si se trata de una mala copia extraída de la película Código Da Vinci y debe descifrarlos.

 

“Se están tratando de ganar ventajas políticas que no son el objetivo de la boleta única, porque justamente con lo que queríamos terminar es inducir al votante a votar”, dijo la concejal Celeste Aparicio, ayer en el Concejo Deliberante.

Otra duda es acerca del color de la tinta que se debe usar. En este sentido, Ponce aclaró por decreto que solo se permitirá utilizar tinta indeleble negra. Sin embargo, esto de la tinta negra no figura en las boletas de papel impresas ni ha sido refrendado por el TEM, que es quien debe reglamentar el proceso eleccionario. Por ende, si el TEM no lo reglamenta, la palabra final la va a tener el presidente de mesa, a riesgo de que sea impugnada su decisión. Otro escandalete en puerta …

Oposición dividida

Como si le faltaran ingredientes de interés a los comicios del próximo domingo, la oposición provincial que superó diferencias y participó en bloque en San Luis Unido en las elecciones provinciales del 16 de junio, se fracturó a partir de la interna que estalló en el principal partido de la alianza, la Unión Cívica Radical.

Es así como el partido institucionalmente se encolumnó detrás de la candidatura de Gastón Hissa y conformó una lista de concejales con representantes de Avanzar, el partido de Claudio Poggi, y la UCR. Pero una buena parte de dirigentes del centenario partido desconoció el mandato y expresó su adhesión a Enrique Picco, argumentando que además era afiliado radical. Enrique Ponce, previamente, había integrado a su gabinete a figuras como Jorge Lucero, ex diputado provincial y ex titular del AFSCA, provocando la bronca de los correligionarios que orienta el electo diputado nacional Alejandro Cacace y el presidente de la Convención Provincial, Roberto Pagano.

Desde San Luis Unido salieron con los tapones de punta a denunciar que Enrique Picco fue expulsado del radicalismo hace muchos años y que la candidatura del mismo era “funcional” a los hermanos Rodríguez Saá, porque le abre la puerta a un posible triunfo del candidato de Terrazas del Portezuelo, Sergio Tamayo. En un atisbo de creatividad no exenta de cierta cuota de humor, compararon a Picco con Adolfo Rodríguez Saá, que en las pasadas elecciones provinciales quedó relegado a un humillante tercer puesto.

El justicialismo por su lado tampoco logró unificar las aguas. Por de pronto, el kirchnerismo que se había integrado a las filas del rodriguezsaismo en las elecciones provinciales y nacionales hizo rancho aparte y postula la candidatura de Roberto González Espíndola, que dicen toca bien la guitarra pero tiene poquísimas chances de sumar adhesiones.

Lo cierto es que la elección de este domingo para definir la sucesión de Enrique Ponce llega precedida de tantas polémicas y controversias que el electorado puntano parece navegar entre la confusión y la apatía. Sabe que debe ir a votar, para cumplir con su obligación Cívica. Pero no tiene claro a quién conviene hacerlo. Si al oficialismo nacional (San Luis Unido), al municipal (San Luis Somos Todos) o al provincial (Frente Justicialista de Todos).

A diferencia de otras ocasiones, esta vez nadie intentó influir con encuestas truchas. Quizás porque ante tantas pifias recientes ya nadie les cree. Pero muchos pronostican que se está en presencia de un resultado incierto, donde el ganador no sacará más de 3 a 5 puntos de ventaja sobre el segundo. O tal vez menos.

El domingo a la noche veremos cómo concluye este intrincado proceso electoral y si alumbra legítimamente un intendente electo para reemplazar a Ponce, o comienza a rodarse una segunda temporada de este sainete pródigo de escándalos y acusaciones cruzadas entre malos actores de esta serie tan entretenida como decadente en que se transformó la elección municipal de San Luis.

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