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Gremios díscolos tomaron la sede y conducción de CGT

Escrito por Eduardo Gargiulo. Publicado en ROOT / Local / Provincial

Reina incertidumbre en la máxima organización gremial. Lidera la revuelta Darío Martinelli, del Sindicato de Panaderos, quien sin embargo fue desautorizado por la conducción nacional de su gremio.

La interna gremial en la CGT Regional Villa Mercedes viene de larga data, pero estalló el 20 de noviembre pasado, cuando la central sindical dio a conocer un pronunciamiento en el que cuestionó la designación del representante gremial en Relaciones Laborales, Luis Zapata, y criticó la inacción del Ministerio de Producción en el tema despidos en el sector industrial.

La reacción tardó pero llegó. Una semana después, el 27 de noviembre, un grupo de gremios de San Luis envió su respaldo al gobierno provincial, lo que fue interpretado como una respuesta a los cuestionamientos de sus pares de Villa Mercedes. (Ver aparte)

Por otro lado, el Frente Sindical liderado por Darío Martinelli comenzó a subir el tono de sus cuestionamientos y el martes último se hizo presente en la sede de la CGT en calle Chacabuco, para exigir rendición de cuentas y reiterar denuncias por presuntas irregularidades en el manejo de los fondos, por parte del ente que conduce Carlos Ponce, actual diputado nacional.

Los gremios díscolos optaron finalmente por “tomar” la conducción de la CGT, ratificar sus sospechas sobre malversación de fondos por el dinero ingresado presuntamente por el alquiler de una vivienda colindante, y hacer una presentación ante el Tribunal de Contralor Municipal.

Básicamente los dirigentes disidentes quieren conocer el destino de más de 200 mil pesos del alquiler de una casa de la CGT a la Municipalidad de Villa Mercedes. Este miércoles concurrieron al Tribunal de Contralor Municipal y presentaron una serie de documentaciones, entre ellas, el contrato de locación y notas de recibos firmadas por el secretario general de la CGT, Carlos Ponce.

Los sindicalistas fueron recibidos por el abogado Pablo Pérez, integrante del organismo de contralor. “Lo que pedimos es que verifiquen la documentación que presentamos, el contrato de locación y notas; a quién le pagó la Municipalidad los $ 17.900 mensuales, en concepto de qué, a nombre de quién salían los cheques”, señaló Darío Martinelli.

Paralelamente los representantes gremiales llevaron una escribana a la sede gremial y designaron una comisión provisoria, presidida por el mismo Martinelli, para avanzar en lo que definen será la etapa de normalización de la entidad que nuclea a la mayoría de los gremios locales.

Comunicado

En medio de tanta confusión, se conoció un pronunciamiento de la Federación Argentina Unión Personal Panaderías y Afines (FAUPPA), en el que repudió lo sucedido en la CGT Regional Villa Mercedes, “en el que organizaciones sindicales tomaron el edificio obrero”.

“FAUPPA repudia los actos de violencia suscitados en la ciudad de Villa Mercedes, provincia de San Luis, lugar donde se dieron cita actos de violencia y que tuvieron como finalidad la cruenta intención de grupos vandálicos de tomar ilegal e ilegítimamente la sede de la Confederación General del Trabajo -CGT- de aquella comuna. Actos como estos solo nos retrotraen a épocas olvidables y de profunda tristeza de nuestra historia. Además, en los nefastos episodios, aparecieron referencias a la conducción de esta federación sindical, la cual se desliga rotundamente del protagonismo que dirigentes de nuestra propia institución le quisieron otorgar a los nefastos episodios”, dice el comunicado.  

“Panaderos es una organización que pregona la paz dentro de su estructura gremial y política, y actos como estos solo van a contra postura de los lineamientos tradicionales que parten desde el Consejo Directivo Nacional, que conduce el compañero Abel Frutos”.

“Lamentamos y nos solidarizamos con los trabajadores y trabajadoras que vieron su integridad física afectada por actos anti democráticos. Panaderos no asume esta responsabilidad, siendo la misma propia de la seccional que intentó adjudicarse, conjuntamente con otras organizaciones hermanas, del edificio de nuestra Casa Madre”, concluye el pronunciamiento, que deja en incómoda posición al irascible Martinelli.

Al cierre de esta edición se supo que a nivel nacional se le dio un ultimátum a Martinelli para que cese en su accionar, advirtiéndole que en caso de persistir podría ordenarse la intervención del Sindicato de Panaderos de la provincia de San Luis.

 

Mientras tanto no se ha conocido ninguna respuesta por parte de las autoridades de la CGT, que conduce Ponce. Desde el entorno del legislador se deslizó que “está inquieto por lo ocurrido y sabe que esto responde a una interna gremial, pero su única preocupación es que no se generen hechos de violencia entre los propios compañeros de distintos gremios, por eso no piensa responder a los agravios”. 

Twitter.com/ApuntesSL

Fotos: San Luis Noticia

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