MILES DE JÓVENES COPAN PACÍFICAMENTE LA PLAZA PRINGLES EN REPUDIO A LA VIOLENCIA

Desde la siesta de este viernes sigue llegando gente – en su mayoría jóvenes – a la céntrica plaza de la capital puntana, convocados bajo la consigna “El Arte no es Delito”, que surgió a partir de la represión policial que se registró el domingo pasado en el mismo lugar, en desmedro de un grupo de artistas urbanos que se encontraba cantando y bailando como hacen habitualmente.

Aproximadamente a las 15:00 comenzó a verse el movimiento de cerca de 150 chicas y chicos, y también algunos adultos, que se comenzaron a apropiar del espacio público para colocar carteles en diferentes sectores, mientras otros armaban el equipo de sonido y debatían aspectos organizativos o practicaban sus canciones.

El festival organizado por la agrupación “Suena el bajo” contó con la presencia de un grupo de madres que subieron al centro del escenario para leer un comunicado y “repudiar el accionar del Estado provincial que maneja las fuerzas policiales”. Asimismo, señalaron su apoyo a la cultura y el arte callejero y rechazaron “enérgicamente la censura, represión y violencia” de la que fueron víctimas sus hijos y familiares.

Otra de ellas apuntó a que el Estado “debe hacerse cargo de las decisiones que toma”. Y exigieron que eliminen los cargos contra los detenidos y “no se manchen los nombres y los legajos de cada uno” de ellos.

“Como madres, padres y familias de pibes del rap y hip hop de San Luis, resaltamos que este caso no es un hecho aislado. Miles de situaciones de represión policial existen en San Luis, en los barrios y en toda la provincia. Como puntanos estamos cansados que así sea. Si la Policía nos reprime, ¿quien nos cuida de ella?”, cuestionó otra.

Como se recordará, como saldo de la represión se detuvo a 6 jóvenes mayores y 3 menores de edad, hecho que mereció la condena de la APDH San Luis y casi todo el arco político de San Luis.

El cuestionamiento al accionar represivo y la incompetencia de la justicia incluyó también lo sucedido en otros resonantes hechos que tuvieron fuerte repercusión social y nunca esclarecidos o que aún se investigan, como los casos de Magalí Morales, Jéssica Pérez, Johana Galdeano y Guadalupe Lucero, entre otros.

Mientras avanzaba la tarde, cada vez llegaban más jóvenes para sumarse al festival, beneficiado por un clima templado que invitaba a sentarse en el cesped o saltar y bailar con la música.

Fue notable que ni en la plaza ni en los alredores se advirtiera la presencia de efectivos policiales, como es usual. Para algunos fue resultado de la orden que emanó desde el gobierno, otros interpretaron que fue la respuesta de la propia institución policial, donde también se instaló un fuerte malestar con la decisión de pasar a disponibilidad a 23 efectivos, cuyos familiares se manifestaron ayer jueves también contra la sanción recibida por los efectivos.

Después subió al escenario uno de los raperos, que en su interpretación se dirigió al Gobierno de Alberto Rodríguez Saá. “Salió a hablar el ministro (Luciano Anastasi) por la señal del cable, mucho ‘bla bla’ y son los responsables”, aseveró Teo.

Al mismo tiempo, en la letra hizo alusión a que “nadie se hizo cargo cuando mataron a Maga. La Justicia interviene cuando las redes se lo tragan. A Magalí Morales la mató la Policía, porque nadie se suicida en una comisaría”.

“Guadalupe no aparece, no sabemos dónde está, mientras todos nos aguantamos el silencio de los Saá”, continuó.

Algunos carteles expresaron consignas como “Somos el pueblo despierto”; “el arte nos defiende”; “mi derecho no importa cuando se ponen su uniforme” y “el arte no mata, la Policía si”. Hasta pasadas las 21:30 la festiva juntada se desarrolla en forma alegre y pacífica.

“Por el amor, la paz. Acá no hay nada de violencia. Nos cuidamos entre todos. Esto es todo pacifico y con el fin que se sepa, se recuerde y nunca se olvide que el arte no es delito”, resaltó una de las participantes, al tiempo que afirmó que “lo que ocurrió el domingo pasado fue muy triste y decepcionante para quienes conformamos la cultura del hip hop, del baile, del rap”.

Consultados sobre las disculpas públicas pedidas por el ministro de Seguridad y el propio gobernador, entre martes y miércoles, los jóvenes pusieron en duda las verdaderas intenciones. “No les creemos, de una. ¡Qué fácil es salir a disculparse por los medios después que nos reprimieron sin ningún motivo! Son todos caretas. Que hagan una reunión pública, que vengan a la plaza y pongan la cara, no que usen sus medios, el diario (de la República), Canal 13, la agencia de noticias, Radio Lafinur y todos los que bancan para decir cualquiera”, vociferó enojado uno de los organizadores.

La grilla de artistas que se habían anotado para el festival continuó con un grupo de baile en el centro de la plaza, después siguió un grupo de teatro, algunos raperos, un mago, calculándose que la fiesta popular se extendería hasta pasada la medianoche, en razón de la gran cantidad de artistas que faltaban presentarse.

El gobierno prende velas para que este Festival convocado con la consigna «El Arte No es Delito» y para repudiar la violencia de la fuerza policial, ponga punto final a este conflicto, que produjo un indudable desgaste sobre la imagen gubernamental. A partir de ahora habrá que observar cuál es el resultado de la investigación judicial y la que lleva adelante la Dirección de Asuntos Internos de la Jefatura Central de Policía.

Ya entrada la noche, la plaza Pringles es una fiesta….