PRISIÓN EN SUSPENSO PARA DOS HOMBRES POR PRIVACIÓN DE LA LIBERTAD AGRAVADA

Gustavo Sosa y César Lucero fueron condenados a tres años de prisión en suspenso por ser autores penalmente responsables de los delitos de: privación ilegítima de la libertad, agravado por violencias y amenazas y por el uso de arma de fuego; y lesiones leves. El veredicto fue emitido este lunes al mediodía por el Colegio de Jueces de la ciudad de San Luis, en su conformación unipersonal a cargo del juez Hugo Guillermo Saa Petrino.

A la hora de merituar su decisión, el camarista detalló como atenuantes la falta de antecedentes condenatorios de ambos acusados y como agravantes las circunstancias de tiempo, modo y lugar, y la calidad de ser integrantes de las fuerzas de seguridad: al momento de la denuncia, en junio de 2014, Sosa era alférez de la policía provincial y Lucero, miembro voluntario del Ejército Argentino.

Saa Petrino también ordenó, por solicitud del fiscal de Juicio, Fernando Rodríguez, que se envié la copia del sistema de videograbación de la declaración de una de las tres damnificadas, al fiscal de Instrucción en turno a los fines de que investigue la posible comisión del delito de falso testimonio.

EN SUSPENSO

La prisión en suspenso implica que, a pesar de que los acusados hayan sido encontrados responsables del hecho cometido, el cumplimiento efectivo de la pena se deja en suspenso, con la condición de que cumplan con determinadas obligaciones que el Tribunal les imponga. Para mantener este tipo de condena, la persona debe cumplir con esas reglas de lo contrario la justicia puede ordenar que cumpla la pena de prisión de forma efectiva. En general, las condenas que son menores a tres años de prisión se reconocen “en suspenso”.

EL HECHO

Romina Natel, Florencia Gonzáles y Micaela Castro dijeron que se encontraban en la madrugada del 6 de junio de 2014, en el local bailable “Las Chacras Mega Disco” ubicada en la localidad de Juana Koslay. Cuando deciden retirarse del lugar, los imputados, que se encontraban en el interior de un automóvil Volkswagen Gol blanco, se ofrecen a llevarlas de nuevo a la ciudad de San Luis.

Según la acusación fiscal elevada por el fiscal de Instrucción Ernesto Lutens, Lucero y Sosa llevaron a las damnificadas a un destino diferente al que se habían comprometido configurando de esta manera la privación ilegítima de la libertad.

Relatan las víctimas que al vehículo lo conducían a gran velocidad y que pasaban semáforos en rojo y que luego sacaron un arma con las cuales apuntaban a las víctimas y las amenazaban. También dijeron que les gatillaban con un arma descargada. Que luego llegan a la casa de Lucero pero que las tres mujeres logran escaparse del lugar. Sin embargo, una de las damnificadas, de acuerdo con la denuncia, dijo que sufrió una golpiza por parte de los acusados porque creían que la mujer les había robado el arma.