Villa Mercedes: con la CALCULADORA en el BOLSILLO

Por Eduardo Gargiulo

En la actual coyuntura electoral, en los principales partidos que compiten en la segunda ciudad de la provincia se repasa con nerviosismo el resultado de las PASO del 12 de setiembre. Miran las encuestas actuales y se la pasan simulando el sistema d´hont, tratando de calcular cómo se pueden distribuir las 6 bancas en juego que se renuevan en el Concejo Deliberante.

De acuerdo con los porcentajes obtenidos en las primarias, Unidos por San Luis (52,13%) cosecharía cuatro y Fuerza San Luis (32,98%)  las dos restantes. No obstante es menester aclarar que los datos pueden no ser del todo confiables ni se proyectan linealmente, puesto que el único partido que tuvo internas y sacó un porcentaje apenas discreto fue la UCR  (7,27%).

Es necesario dejar en claro que en las PASO no intervinieron el resto de las fuerzas que van con boleta corta, porque no llevan candidato a diputado nacional, y al no tener internas no debieron pasar por el filtro de las cuestionadas PAS. Por ese motivo, como se dice, no se «contaron las costillas», como para poder apreciar con qué tipo de caudal electoral cuentan.

COMPOSICIÓN DEL CONCEJO DELIBERANTE

Las especulaciones que se hacen no son casuales. La conformación actual del deliberativo local muestra una notable paridad, tras el fallecimiento de la vice intendenta Verónica Bailone, presidenta natural del cuerpo. El PJ en sus diferentes variantes cuenta con 7 ediles, pero como uno de ellos preside el cuerpo (María Laura Rodríguez), queda con 6. Por su parte la oposición cuenta con 5 y suma uno más que suele votar con el bloque opositor: la concejal Lucrecia Soria, que ingresó por Todos Unidos, el partido que orienta Adolfo Rodríguez Saá. Es decir que están 6 a 6.

Para las legislativas del 14 de noviembre el oficialismo municipal y la oposición ponen en juego el mismo número de bancas: 3 cada uno.

Concluyen mandato Ivana Ricca, Andrés Forgione (ambos van por la reeleción) y Carlos Andreotti, por San Luis Unido. Por el oficialismo en diciembre dejan sus bancas María Laura Rodríguez, Nadia Torres y Pablo Muract.

En principio, las únicas fuerzas en condiciones de aspirar al menos a una banca son la UCR y el Frente Nuevo.

En el caso del radicalismo, debería subir entre 3 y 4 puntos porcentuales para hacer realidad la reelección de la concejal Ivana Ricca, que encabeza la boleta. Algo difícil, porque su partido lleva de candidato a diputado nacional a José Luis Riccardo, y sufriría una notable sangría merced a la polarización extrema que apunta a darse en las generales entre Poggi y Zanglá, y a la deserción de una parte de los propios votantes radicales, que se pronunciaron en apoyo a Unidos por San Luis.

POLARIZACIÓN VS. CORTE DE BOLETA

Con respecto al Frente Nuevo, deberá luchar también contra la polarización, aunque sus estrategas se muestran optimistas por la adhesión que consigue su candidato a senador departamental, el kinesiólogo Luis Giraudo. Según los números que manejan, este sector tendría un piso del 15% y en algunos sondeos alcanza el 23%, lo que le permitiría de mínima poder ingresar al Concejo Deliberante la primera persona discapacitada: Arneli Winter.

Para que esto ocurriera, debería darse un significativo corte de votos en las dos principales fuerzas que hoy polarizan.

Muchos minimizan las chances de los terceros, convencidos que no se puede dar de ninguna manera. Obviamente algunos lo dicen para ningunearlos. Otros porque así lo creen. Ambos, de una u otra manera, no se destacan precisamente por la memoria o por analizar la experiencia reciente, con un mínimo de fundamento.

En 2019 en Villa Mercedes se dio un curioso resultado: San Luis Unido se impuso por el 35,33 por ciento (25.036 votos) seguido por Unidad Justicialista con un 34, 51 por ciento (24.457 votos): la diferencia fue apenas de 579 sufragios. La Alianza «Juntos por la Gente» que encabezaba Adolfo Rodríguez Saá quedó tercera, con 28,98 por ciento (20.533 votos).

Sin embargo, la preferencia por Poggi no se mantuvo en toda la boleta, ya que su fórmula municipal, “Caco” Andreotti-Cecilia Lucero, perdió por 8% a manos de Maximiliano Frontera: 37,38% a 29,86%. Más de cinco mil votos menos.

Es decir, el PJ logró conservar y subir un par de puntos su cosecha, sin sufrir corte de boleta, pero a la oposición la diseccionó un 6% de su electorado.

Como para agregar más condimentos a esa ensalada que fue la elección, en Villa Mercedes la oposición a pesar de perder la intendencia obtuvo la victoria en la categoría de Tribunal de Contralor Municipal, por lo que obtuvo la mayoría, pero perdió en el Departamento Pedernera, gracias a la contundente victoria oficialista en Justo Daract, que consagró como intendente a Alfredo Domínguez.

Asimismo, tampoco puede tomarse como verdad revelada el resultado de las PASO por otra razón no menor: votó aproximadamente el 68% del electorado, y en las generales se estima que lo hará entre 75 y 78%, es decir de 8 a 10% más. Hacia dónde dirija sus preferencias esta porción de votantes puede decir el nombre del senador departamental o la distribución de las 6 concejalías en juego.

¿Cómo que no hay corte o que está todo dicho?

La gran duda que preocupa tanto a la oposición como al oficialismo es quién sufrirá más el corte de boleta. Si nos basamos en lo acontencido hace dos años, todo indica que será la primera. Tal vez porque al ser un voto más caracterizado como de “clase media”, se trata de un elector más pensante e informado, que analiza los candidatos y conoce cómo “organizar” su voto de acuerdo con sus preferencias.

Naturalmente restan 34 días para las elecciones generales y las diferentes fuerzas recién están lanzando sus campañas en este segundo tramo del proceso electoral. Muchas cosas pueden ocurrir en el medio y lo aquí analizado puede quedar como un simple razonamiento matemático, alejado del resultado que finalmente arrojen las urnas.

Por de pronto, apenas constituye un análisis basado simplemente en números, alejado de cualquier pretensión de clarividencia.