Que el Tanque Elevado de Gravitación esté ubicado en el corazón de la ciudad, no es una simple casualidad. Rodeado por las calles Balcarce, Belgrano, Fuerte Constitucional y Pescadores, al lado del edificio administrativo de Obras Sanitarias Mercedes, se encuentra a muy pocas cuadras de la manzana fundacional de Villa Mercedes. Y, por lo tanto, late al mismo ritmo que la ciudad.
A principios del siglo XX, cuando el crecimiento poblacional era cada vez más fuerte, la localidad empezó a construir obras de captación y distribución de agua para sus habitantes. Como parte de ese sistema, en 1919 comenzó la construcción de un tanque que pudiera almacenar el recurso y acercarlo a las aproximadamente 20.000 personas que vivían en la zona en ese momento.
La tarea fue encargada a una empresa privada. Sin embargo, por el fallecimiento del dueño de esa compañía, fueron los trabajadores de OSM quienes luego se pusieron el proyecto sobre los hombros y lo finalizaron bajo la dirección del ingeniero Hugo Romitti.
Cinco años después, a finales de julio de 1924, la infraestructura fue inaugurada y nunca dejó de funcionar hasta la actualidad, aunque hubo algunas reformas a lo largo de los años. Hay algunos datos que demuestran la particularidad y valor arquitectónico e histórico del tanque:
Posee capacidad de almacenar 3.000 metros cúbicos de agua, es decir, 3 millones de litros.
En su momento, llegó a ser el mayor reservorio de agua de Sudamérica.
Tiene 23 metros de alto y está sostenido por 60 columnas que descansan sobre pilotes de madera dura.
Su estilo arquitectónico responde al estilo academicista, muy popular en la época de la construcción, que lo hace destacar hasta la actualidad.
El centro de la estructura cuenta con una escalera caracol de cemento armado de cien escalones, por dónde se puede acceder al interior del tanque.
Fue declarado patrimonio histórico y cultural de Villa Mercedes en 1989 por el Concejo Deliberante.
SÍMBOLO
Estos y otros aspectos, convierten al Tanque Elevado de Obras Sanitarias Mercedes en un símbolo del esfuerzo, la dedicación y el trabajo del personal sanitarista local a lo largo del tiempo, que se ha encargado de conservarlo intacto y funcional para una gran parte de la ciudad.
Es también parte del paisaje urbano de Villa Mercedes, gracias al paseo que lo envuelve y que permite que la comunidad lo disfrute con acceso tanto desde la calle Balcarce como Belgrano. Y, finalmente, es un testimonio viviente del crecimiento, modernización y progreso de la localidad.
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