24 abril, 2024

A 50 AÑOS DE LA CREACIÓN DE LA UNSL, QUE EL FUEGO Y EL ENTUSIASMO NUNCA SE APAGUEN

Por Eduardo Gastón Mones Ruiz *

Recientemente escribí para el Libro a publicar respecto la historia de la Universidad Nacional de San Luís, invitado por Richard Miranda y Esteban Arias (a quienes mucho valoro y agradezco) una anécdota -que tomé como el último round oficial- de una larga epopeya, donde preguntaba si lo vivido era ¿Sueño o Realidad?. Gesta en la que participaron varias generaciones, acompañadas por el fuego y la ilusión, en una continuidad perseverante y empeñosa, con personas comprometidas que, indudablemente, siempre supieron llevar adelante sus grandes causas y alcanzar sus nobles y justos objetivos a través del esfuerzo y aún el sacrificio, en su inconmovible lucha de poseer Casas de Altos Estudios para sus hijos.

Tuve el honor de conocer a muchas de ellas, apreciar su arduo camino y aprender de su inclaudicable firmeza. Me enseñaron que las grandes causas y objetivos, que concitan la voluntad de los Pueblos, siempre se consiguen, se hacen realidad; a pesar de las situaciones adversas siempre se logran. A todas ellas, las que precedieron y continuaron la peliaguda tarea de la Comisión “Pro Facultad”, mi especial, sincero y permanente agradecimiento.

Pero, no puedo dejar de nombrar a uno de sus representantes porque sería desleal conmigo mismo y también desafiaría la honestidad intelectual. En él pongo mi más sincero homenaje para todas esas estupendas personas que integraron la Comisión “Pro Facultad”.

En el año 1972, cuando ejercía la docencia secundaria en la ENET Nº 2, llegó -como a todos los establecimientos educativos- una nota del Intendente de la época, señor José Oscar Silvera, pidiendo la participación en el objetivo buscado. Y ese año, como consecuencia de los movimientos y acciones que se venían llevando a cabo en el seno de la comunidad, tuve el gusto de conocer a una persona muy especial, me atrevería a decir única, con un grado de convicción y persuasión excepcional. Se trata de don José María Vecino, predicador y actor, que tomó como propia la gran empresa.

Luego, encontrándome ya nominado como candidato a intendente, me acercó los estudios llevados a cabo para demostrar la viabilidad del proyecto en cinco libros, tarea que hizo por igual con todos los candidatos. Y, a partir, de ahí no me perdió pisada.

Después fui intendente electo y posteriormente asumí la función, transformándose en mi sombra y también en mi mentor, construyéndose, entre los dos, una amistad que duró toda su vida. Muchas de las cosas que hicimos durante el ejercicio del mandato estuvieron inspiradas por él. Muchas gracias José María. Muchas gracias por tu humildad, comprensión, generosidad y grandeza.

El escribano Mones Ruiz, durante su discurso frente a las autoridades de la UNSL, en el acto del 50° aniversario de la institución.

Como decía, el Pueblo de Villa Mercedes había hecho, con creces, su inobjetable y perfecto trabajo, sin fisuras de ninguna naturaleza, sin grieta. Había instaurado un verdadero CLAMOR, un grito colectivo del espíritu de un Pueblo. Sin su intervención nunca se hubiera logrado. Pero, ahora, nos encontrábamos en horas decisivas. Y sus representantes, democráticamente elegidos, teníamos que tomar la posta de sus manos y cumplir acabadamente con nuestras responsabilidades.

Eran dos los puntos en cuestión: 1º) Uno, que no se contaba con el terreno para hacer viable el proyecto; y 2º) El otro, conseguir la unanimidad de la representación legislativa nacional para obtener el sí  definitivo. Era menester, realizar ambos -en forma casi simultánea- para obtener el efecto querido. Entonces, en lo que militarmente se denomina como “maniobra envolvente de doble ala”: 1º) Mientras, con la participación homogénea de todos los bloques del Concejo Deliberante -sin excepción- se disponía donar estos terrenos -donde hoy nos encontramos conmemorando-, que eran municipales, a la Universidad Nacional de San Luís. Y 2º) En forma concomitante, viajar a Buenos Aires al Ministerio de Educación y Cultura de la Nación, con la unanimidad y presencia de los senadores y diputados nacionales para buscar el sí definitivo.

Así, mientras 8 representantes (4 diputados, 3 senadores y el intendente municipal) se reunían para pedir la creación, también se ejecutaba la Donación de los terrenos, suscripta por el presidente del Concejo Deliberante, a cargo de la Intendencia, señor José Alfredo Dintrans y el rector Mauricio López. Situación ésta que fue hecha conocer en el Ministerio, manifestando que se contaba con los terrenos necesarios para avanzar en el proyecto, lo que fue recibido con especial atención. Y, como resultado, pudimos traer por escrito y firmado el documento que hacía concreto e inmodificable el sueño de tantas generaciones, de tantas ilusiones, de tanta lucha. Todo había sido fructífero gracias al Pueblo de Villa Mercedes.

La ciudad celebraba su cumpleaños número 117 y al frente del Edificio Municipal se había colocado un cartel, que pretendía sintetizar los sentimientos vividos, que expresaba: “LA JOVEN Y PUJANTE V. MERCEDES, CON TODO Y ENTRE TODOS, PROYECTÁNDOSE EN LA RECONSTRUCCIÓN NACIONAL”. Me parece a mí o se repite hoy algo similar, nada menos que 50 años después.

Y el 27 de enero de 1974 se inauguró el primer ciclo lectivo en el Salón Municipal de Cultura; acontecimiento en que se me confirió el honor de ser uno de sus oradores. Sobre este punto, quiero relatarles una pequeña anécdota: Debo decir, en honor a la verdad histórica, que si bien se había conseguido el objetivo, todavía no se apagaban los ecos de una larga y espinosa lucha, quedaban aun los ruidos de los enfrentamientos.

El acto estaba previsto para las 18.00 horas. A las 17,50 fui invitado a participar y ser uno de los oradores. El otro, desde luego, era el rector Mauricio López. Les agradecí y acepté la invitación. Los minutos corrían. Y, debo decir, que no hay improvisaciones en oratoria. Sabía que tendría que hablar primero, porque al rector correspondía cerrar el acto. Mientras terminaban los preparativos y se ubicaban los concurrentes continuaba mentalmente sistematizando la exposición. No tengo evaluación de cómo, finalmente, resultó. El discurso académico de Mauricio López fue una pieza de alta significación, excelente. Fue fantástico ver el entusiasmo y alegría de los jóvenes estudiantes que, sin duda, eran claramente la mayoría de los protagonistas. Se produjo una euforia contagiosa, inolvidable.

Cuando esa primera promoción llegó a su colación nos encontrábamos en plena dictadura, viviendo, tal vez, la situación más oscura de nuestra historia. Y, claro, no fui invitado, era el intendente municipal depuesto. La verdad, todavía no he superado el dolor y la tristeza de no estar junto a esos primeros egresados. Sentía la necesidad de estar con ellos, abrazarlos, felicitarlos, ver en el rostro de cada uno la satisfacción del deber y la aspiración cumplidos.

Desde entonces, la Universidad Nacional de San Luís no paró de crecer. Hoy tiene 89 carreras de pregrado, grado y posgrado, que se dictan: En la capital puntana en cinco (5) facultades: Química, Bioquímica y Farmacia; Ciencias Físico Matemáticas y Naturales; Ciencias Humanas; Ciencias de la Salud; y el Instituto Politécnico y Artístico Universitario. Más las dos Facultades de Villa Mercedes: Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales (FCEJS); y Facultad de Ingeniería y Ciencias Agropecuarias (FICA). Y, además, la Facultad de Turismo y Urbanismo de Villa de Merlo.

A lo que se suman los centros de investigación (UNSL – CONICET) y las especializaciones, posicionando, de tal modo, a la Universidad Nacional de San Luis entre las más importantes del país.

Dicho lo que antecede, puedo dar -sin margen de error- la respuesta a la pregunta formulada al principio, ¿SUEÑO O REALIDAD?:El sueño se hizo realidad, la ilusión de la educación superior cobró vigencia y desarrollo por el compromiso, la lucha y la participación de toda la comunidad de aquél vibrante período histórico.

Si hoy es la Universidad Nacional de San Luís una de las más importantes del país. ¿Por qué no proponer un nuevo objetivo? Preparémonos para competir con la UBA y conseguir estar en el ranking de las mejores universidades del mundo. ¡Nada es imposible!

Suele contarse, casi como una leyenda de Finlandia, bastante conocida en el ámbito educativo: Se dice que, cuando se les pregunta a los ministros de cualquier cartera ¿Cuál es la prioridad UNO del gobierno?, responden todos -al unísono- dando la misma respuesta: la Educación. Y, si se insiste, interrogándolos por la prioridad DOS, también contestan de la misma manera: la Educación. Y ¿la prioridad TRES?: Nuevamente: ¡la Educación!

El derecho a la Educación es un derecho humano de fundamental importancia y comprende la educación universitaria pública, gratuita e inclusiva. No hay que dejar de lado este derecho central, hoy amenazado, al igual que la propia investigación científica. No hay que bajar la guardia, retomando en plenitud el legado de nuestros antecesores y, en su caso, volver a la lucha  -si es necesario- en defensa de tan magno cometido.

Finalmente, quiero dejarles un mensaje a todos, jóvenes y viejos (como nosotros): “La vida es lucha, y quien renuncia a la lucha también renuncia a la vida”. Eduardo Galeano, en la última página de su penúltimo libro, habla sobre la palabra “abracadabra”, dándole el significado “que el fuego llegue hasta el final”. O, como calibraba Julián Marías, que “el entusiasmo en el reino humano equivale al diamante del reino mineral“, nos acompañe SIEMPRE. Yo les deseo, entonces, de todo corazón, los dos: que el fuego y el entusiasmo no se apaguen, permanezcan, lleguen y nos acompañen hasta el final.

Y SEPAN, TAMBIÉN, QUE NOSOTROS TENEMOS POR SIEMRE DE ESTUDIANTES: ¡PARA TODA LA VIDA EL CORAZÓN!

Les pido, con ruego, me asistan en un grito sostenido, que surge del espíritu colectivo de un Pueblo, para hacer posible que todos los oídos lo escuchen, que nadie lo pierda, por la fuerza y convicción que encierra, por el esfuerzo y el sacrificio de muchas generaciones. Y por la gran causa que persigue.

¡VIVA LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN LUÍS!… ¡VIVA LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN LUÍS!… ¡VIVA LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN LUÍS!…Muchísimas gracias.

* Ex Intendente de Villa Mercedes. Discurso pronunciado el martes 24 de octubre, en la celebración de los 50 años de la Universidad Nacional de San Luis, en el Centro Universitario Villa Mercedes.

 

 

 

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