2 marzo, 2024

UN HOMBRE DE 62 AÑOS FUE CONDENADO POR CORRUPCIÓN DE MENORES

Un hombre de 62 años fue condenado a tres años de prisión por ser encontrado culpable del delito de corrupción de menores. El veredicto fue emitido este jueves a la tarde por la Cámara Penal N° 2 de la ciudad de San Luis, bajo la presidencia de Hugo Guillermo Saa Petrino e integración de Adriana Lucero Alfonso y Fernando Julio de Viana. La pena es de cumplimiento efectivo por lo que el imputado, que llegó en libertad al debate, fue trasladado al Servicio Penitenciario Provincial tras la lectura de la sentencia, votada de forma unánime.

El hecho ocurrió en la ciudad de La Toma y fue denunciado en septiembre de 2018 por la madre de la víctima. Al imputado se lo acusó de pagarle con dinero y otros recursos no monetarios a un adolescente de 15 años a cambio de sexo y llegó a juicio investigado por el delito de promoción y facilitación de la prostitución de un menor, con un pedido de pena a 11 años de cárcel.

Sin embargo, luego de escuchar los alegatos y de deliberar, los camaristas entendieron que debían condenarlo por corrupción de menores (Art. 125 1º párrafo del Código Penal). Como circunstancias atenuantes mencionaron la falta de antecedentes condenatorios y no encontraron circunstancias agravantes.

En su alegación, el abogado defensor Cándido Assat dijo que mantener relaciones consentidas con un mayor de 13 años se llama estupro y no abuso sexual o promoción de la prostitución y que entre su defendido y la víctima hubo una “relación erótico sexual de origen pobre”, ya que el acusado es un hombre sin influencia ni poder.

Assat solicitó la absolución del acusado y, en caso de condenarlo, que fuere por estupro con la pena mínima.

Lutens, en sentido opuesto, relató que la denuncia se realizó en septiembre de 2018 por la madre del joven luego de advertir conversaciones que mantenía su hijo, un joven de 15 años, con un hombre de 62 a través de la red social Facebook.

El Fiscal relató que los diálogos referían a situaciones de intercambio sexual por dinero y/o recargas de celular. La madre y un hermano del adolescente realizaron capturas de esos mensajes y radicaron una denuncia en la policía. Con respecto a esas capturas Lutens dijo que inicialmente el contacto se inició por motivos laborales, pero luego tomó un tenor sexual.

Agregó que el imputado manejaba la relación con clandestinidad ya que le avisaba al joven en qué momentos podía visitarlo. “No solamente hay pruebas de la relación sexual que mantenían si no también del pago. Tenemos la reiteración de actos, aproximadamente fueron siete”.

También expresó que durante la Cámara Gesell el niño no se sintió víctima sino culpable “pero la culpa no reside en el niño, reside en el adulto”, expresó y finalmente solicitó 10 años de prisión.

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