22 julio, 2024

PRISIÓN PREVENTIVA PARA LOS DOS IMPUTADOS POR LA MUERTE DE ZOE PÉREZ

Adrián Rodríguez y Leandro Oses fueron enviados al Servicio Penitenciario Provincial como imputados por el homicidio de Zoe Pérez, una adolescente de 17 años que fue encontrada sin vida en la casa de uno de los acusados el pasado 20 de febrero en la ciudad de La Toma. Este sábado a la mañana, el juez subrogante del Juzgado de Garantías N° 4 de la ciudad de San Luis, Marcos Flores Leyes, dio por formulados los cargos contra los hombres de 31 y 24 años y ordenó la prisión preventiva para ambos por 120 días.

El magistrado hizo lugar al pedido de la Fiscalía de Instrucción N° 4 y explicó que en la causa hay riesgos procesales que deben tenerse en cuenta. “Hay una muerte de una adolescente y estamos ante las dos personas que la vieron por última vez. Si bien ambos imputados carecen de antecedentes y las defensas han manifestado esta situación de arraigo que tendrían para con la comunidad de La Toma, entiendo que sí hay riesgo procesal que debe ser cuidado por este Juzgado. La Toma es una localidad muy pequeña y los imputados podrían tener algún tipo de entorpecimiento en relación a las testimoniales que todavía restan producirse. Además, en base a sus propias conductas posteriores hay un riesgo de fuga”, argumentó Flores Leyes.

Es importante destacar que los 120 días ordenados por el juzgado son de prisión preventiva y no de condena. Se trata del tiempo que la Fiscalía solicita para poder terminar con la investigación y poder llevarlos después al juicio oral donde se va a determinar la culpabilidad o no de los imputados.

El Ministerio Público Fiscal, representada por la fiscal María del Valle Durán y la fiscal adjunta, Antonella Romagnoli, acusó a Rodríguez de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por el género y a Oses de coautor de homicidio agravado por el género. Durán además informó que Oses tiene una orden de detención del Juzgado de Garantía N° 3 de Villa Mercedes por lo que el juez Flores Leyes ordenó poner a disposición al imputado a ese juzgado de la Segunda Circunscripción.

La audiencia de este sábado fue la continuidad de la que se realizó el 22 de febrero y donde las defensas de los imputados solicitaron la prórroga constitucional de ocho días. Cumplido ese plazo se reanudó la audiencia de formulación para definir la situación procesal de los dos acusados.

Miguel Orozco y Guillermo Levingston, abogados de Leandro Oses, atacaron la calificación legal provisoria de la Fiscalía y solicitaron la libertad de su defendido. “La calificación constituye un abuso de autoridad. De la prueba surge que Zoe no sufrió violencia, sino que falleció de un infarto. Tampoco hubo femicidio, todos los testigos dijeron que eran amigos, no eran novios, no había convivencia”, dijo Orozco.

Y agregó: “Considero excesivo el pedido de preventiva, no hay riesgo de fuga y Oses siempre se mantuvo a derecho. No hay una sola prueba que diga que Oses mató a Zoe”. En ese mismo sentido, Levingston dijo que la Fiscalía “no dio muestras concretas sobre la muerte de Zoe y no hay nada que relacione la muerte con Oses”.

El abogado de Rodríguez, Franco Molina Aballay, dijo que la calificación legal “luce aventurada” y que el agravante del vínculo sea cae “porque todos los testigos manifestaron que simplemente eran amigos. Es más, una amiga de Zoe dijo que ella estaba conociendo un chico de Naschel o Concarán”. Y abundó: “Estamos ante una muerte natural y no por las conductas de los imputados”. El abogado sostuvo que la prisión preventiva era exagerada.

LA PALABRA DE LOS IMPUTADOS

Leandro Oses declaró ante el juez y contó cómo fueron las horas previas al hallazgo sin vida de Zoe Pérez en la vivienda del Barrio Barrancas de La Toma.

“Estábamos en el gimnasio y nos organizamos para ir al Club Pringles a ver unos partidos de vóley. Después fuimos a la plaza a tomar mate y como a la 1:30 nos fuimos a la casa de Adrián (Rodríguez), a tomar unos tragos y jugar a la play. Se nos hizo la mañana y como vimos que íbamos a llegar tarde al trabajo decidimos no ir. Y para que no me echaran me quise justificar que no estaba en La Toma”, dijo Oses.

El joven de 24 años agregó que alrededor de las 7 del martes 20 de febrero, él junto a Zoe decidieron irse de la casa de Rodríguez, pero que, al realizar una cuadra y media, la adolescente le dijo que quería volver a la vivienda; por lo que él siguió camino hacia su casa.

“Llegué a mi casa, habrá pasado media hora y me escribe el hermano de Zoe preguntando por ella. Yo le dije que la había acompañado pero que después se había vuelto. Después me volvió a escribir y me dijo que fue hasta el Gringo Rodríguez, pero le había dicho que no estaba”, declaró Oses. El imputado luego dijo que Rodríguez le pidió insistentemente que fuera hasta la casa, que había encontrado a Zoe “toda tajeada”.

Rodríguez dijo que cuando se fueron Zoe y Oses, se acostó a dormir. “Estuvimos toda la noche tomando algo y jugando. Como se me hizo de día decidimos no ir a trabajar porque el patrón a los que llegan tarde los hace pegar la vuelta. Me acosté y en el transcurso de la mañana fue el hermano de Zoe y le dije que no estaba. Luego cayó una amiga, la hice pasar para que viera que no estaba”, dijo.

Después añadió que cuando estaba por salir de su casa para ir a lo de su madre, vio a Zoe tirada en el piso. “Cuando estaba por salir de mi casa, yo en la puerta de mi casa no tengo pasador, no tengo nada, me la cruzo a la Zoe tirada en el piso. De la desesperación le tiré aire, le hablaba, y la levanté y la llevé a la cama. Llamé al profesor de kick boxing para que me ayudara y llamara a la policía. Veo que hablan de homicidio, pero nunca hubo sangre ni nada. Tampoco creo que haya sido un suicidio”.

El abogado querellante, Esteban Bustos, dijo que de acuerdo a lo manifestado por los acusados, sus conductas y los comportamientos “fueron contradictorios”.

LA TEORÍA DEL CASO DE LA FISCALÍA

“El 20 de febrero de 2024, entre las 10 y 11:30 horas, Zoe Abigail Pérez, de 17 años, deportista, sin enfermedades de base, fallece dentro de la vivienda en la que estaban los imputados”, relató la fiscal en la audiencia del 22 de febrero.

De acuerdo a los datos que pudo recabar, doce horas antes de ese 20 de febrero, Zoe se encontraba en el Club Pringles con Rodríguez y Oses. Tomaban mate y miraban un partido de vóley. A las 22:40 horas se retiran del lugar junto a una amiga, quien se ofrece a llevarlos a una plaza. Rodríguez los invita a su casa y luego de insistirles varias veces, logra que Zoe y Oses vayan hacia su casa ubicada sobre calle Inti Huasi al 1000, en el Barrio Barrancas.

En ese lugar hay una vivienda principal y más atrás un pequeño departamento que alquila Rodríguez. Allí se quedaron los tres, tomando bebidas y jugando juegos de videos toda la noche.

“Tenemos acreditado que a las 10 llegó hasta esa casa Nahuel, hermano de Zoe. Rodríguez no lo hizo pasar y le dijo que no se encontraba. Lo mismo le dijo al padre de Zoe y a una amiga de la víctima. En todas las oportunidades, Rodríguez les dijo que Zoe había estado allí pero que se había ido hace rato”, dijo Durán.

“A las 11:25 horas, R.F., profesor del gimnasio de Zoe y el imputado, recibió un mensaje de Rodríguez que le pedía insistentemente que fuera hasta su casa. Cinco minutos después, el profesor llega al departamento y ve que la víctima se encontraba sobre una cama, boca arriba, sin vida. Este profesor salió del lugar y dio aviso a la policía”, relató la fiscal.

Esa mañana, según la investigación de Fiscalía, los imputados no fueron a trabajar. Oses llamó a su hermano F. O. y le dijo que estaba en San Luis y que había perdido el colectivo para regresar a La Toma. Luego los hermanos se vuelven a comunicar y F. O. le pregunta por Rodríguez porque “le estaba mandando mensajes raros”, contó la fiscal, a lo que el imputado le contesta que Rodríguez “había encontrado a Zoe cortada”.

 

 

 

 

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