22 julio, 2024

CASO ESQUIVEL: EL HERMANO DEL IMPUTADO DECLARÓ Y DIO SU VERSIÓN DEL HECHO

Omar Becerra, único detenido por el homicidio de Cristian Esquivel, este miércoles hizo uso de su derecho a declarar y contó que esa esa madrugada del 22 de febrero pasado lo acompañó a su hermano menor de edad a reunirse con la víctima para comprar “media piedra de faso”. Que llegaron hasta Héroes de Malvinas y Riobamba y que el tatuador y su hermano buscaron un lugar menos iluminado para hacer la operación pero que a los pocos minutos comenzaron a discutir y su hermano se defendió con lo que él cree que fue un cuchillo.

“Estábamos en la casa de mi mamá, mi hermano sacó entre ocho mil y nueve mil pesos y me pidió que lo acompañase a comprar media piedra de faso. Yo le dije que no, pero me insistía porque era cerca. Salimos caminando y llegamos hasta donde estaba el señor este (por Esquivel), allí veo que se hacen una seña y se van para el oscuro y yo me voy para adelante. En un momento empezaron a discutir, a agarrarse y veo que mi hermano saca algo y supuse que era un cuchillo porque no vi bien que arma era, y le pega dos o tres veces, pero no me acuerdo bien porque me asusté”, narró Becerra ante el juez subrogante del Juzgado de Garantías N° 2, Marcos Flores Leyes.

El acusado de 24 años agregó que corrieron con su hermano hasta la casa de su madre, ubicada en el Barrio La Vecindad, y que allí le preguntó al joven de 17 años que había sucedido: “Me dijo que le pegó un puntazo para sacárselo de encima porque le quería quitar la plata y dije que estaba mal lo que había hecho. Le pregunté si lo conocía y me dijo que si porque le había hecho un tatuaje en el brazo cuando tenía 13 años. Lo empecé a retar y le dije que se tenía que entregar”.

Becerra añadió que nunca anduvo por comisarías, que siempre trabajó y que jamás “anduvo haciendo macanas”, y que el hermano le había contado que con Esquivel se habían reunido el 21 de febrero al mediodía en el Hotel Dos Venados. Allí presuntamente habrían organizado el encuentro horas más tarde, a pocos metros de la casa de Esquivel. “Nos juntamos en Héroes de Malvinas y Riobamba porque ahí es donde siempre limpia vidrios mi hermano”, dijo el acusado.

Cuando el Fiscal de Instrucción N° 1 le preguntó sobre el cuchillo, Becerra dijo que no sabe “porque mi hermano ya no lo tenía cuando llegamos a la casa de mi mamá”.

Héctor Zavala Agüero, abogado del imputado, pidió la interrupción de la prórroga de ocho días solicitada el sábado pasado y este jueves se resolverá la situación procesal de su defendido. La Fiscalía solicitó que Becerra fuera apresado preventivamente por 120 días como imputado del delito de homicidio calificado por criminis causa.

Cuando habla de su hermano, el imputado se refiere a L.B., un joven de 17 años a quién la Fiscalía de Instrucción N° 1 también acusó de homicidio y solicitó como medida de coerción la prisión domiciliaria por 90 días. Sin embargo, el Juzgado de Garantía hizo lugar al planteo de incompatibilidad presentado por el Defensor Oficial de Niñez, Adolescencia e Incapaces N° 1, Sebastián Privitera, y puso a disposición del Juzgado Penal Juvenil todas las actuaciones para que realice una audiencia y decida sobre la situación procesal del menor. La audiencia se había fijado para este miércoles, pero finalmente se suspendió.

Cristian Esquivel, de 49 años, falleció de un shock hipovolémico causado por arma blanca que perforó su pulmón izquierdo y el hígado. Tenía siete puñaladas, una de ellas de 17 centímetros de profundidad. Tras el ataque caminó hasta la estación de servicio Shell donde les transmitió a los playeros que habían intentado asaltarlo.

 

 

 

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