2 marzo, 2024

DE “LA NOCHE DE LOS BASTONES LARGOS” A LOS ATAQUES DEL PRESENTE

Por Ing. Arnoldo Domingo Pucci *

De un tiempo a esta parte, ciertos sectores políticos insisten en sus ataques sistemáticos contra la Universidad Pública, gratuita e inclusiva. Lo vienen diciendo con diferentes palabras, pero con un trasfondo similar. Recordemos algunas de esas expresiones:

– “¿Qué es eso de universidades por todos lados?”.

– “¿Es de equidad que durante años hayamos poblado la provincia de Buenos Aires de universidades públicas cuando todos los que estamos acá sabemos que nadie que nace en la pobreza en la Argentina hoy llega a la universidad?”.

– “Una terrible inequidad, de aquél que puede ir a la escuela privada versus aquél que tiene que caer en la escuela pública”.

Hoy más que nunca debemos recordar aquel 29 de julio de 1966, día en que las universidades fueron intervenidas y ocupadas militarmente en lo que se conoce como La Noche de los Bastones Largos, en donde cientos de docentes, no docentes y alumnos que ocupaban edificios de la Universidad de Buenos Aires y salieron en defensa de la universidad pública y gratuita y la libertad de cátedra, fueron salvajemente golpeados por la infantería de la Policía Federal, enviados por el entonces presidente de facto Onganía, quien había decretado la intervención a las universidades nacionales y la “depuración” académica, es decir, la expulsión de las casas de altos estudios a los profesores opositores, sin importar su nivel académico.

Este año pareció revivirse aquel episodio del siglo pasado, sucedido en dictadura, pero esta vez quizás más grave, porque estamos en democracia. Sucedió en Jujuy, cuando efectivos de la Policía de esa provincia irrumpieron en la Universidad Nacional de Jujuy, en una sesión del Consejo Superior de esa universidad. Ver ese ingreso policial violando la autonomía universitaria y las leyes, deteniendo docentes, en el marco del año en que se conmemoran los 40 años de democracia que tan caro nos costara a todos y todas los argentinos, provoca indignación y tristeza.

Quienes tuvimos la suerte de “caer en la educación pública”, nos formamos en la universidad pública y gratuita, una gran mayoría siendo primera generación de universitarios en nuestras familias y siendo hijos/as de trabajadores/es, ratificamos nuestra pertenencia al sistema universitario argentino y debemos recordar y tener más presente que nunca lo ocurrido esa noche de un 29 de julio, PARA DECIRLES NUNCA MÁS, y también asumir el compromiso con todos los que sufrieron LA NOCHE DE LOS BASTONES LARGOS, que vamos a defender de todos los embates que sufra o los intentos de desarticulación que se pretendan realizar a nuestras universidad públicas, inclusivas y gratuitas.

Para que siga siendo una realidad lo que los constituyentes de 1853 pusieron en el Preámbulo de nuestra Constitución, con una gran visión estratégica: ”Asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”.

* Sec. Gral. de ADOI-UNViMe. Director de Seguridad y Salud Laboral CONADU.

 

 

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