23 mayo, 2024

IMPUTARON A LOS PADRES DEL MENOR QUE LLEVÓ AL COLE UNA RÉPLICA DE ARMA DE FUEGO

El hecho tuvo lugar este miércoles alrededor de las 20:40, cuando personal policial de la Comisaría de Atención a la Niñez, Adolescencia y Familia (CANAF) acudió al Colegio N° 1 “Juan Crisóstomo Lafinur” (ex Colegio Nacional), ubicado en San Martín y Junín de la ciudad de San Luis, debido a que un adolescente de 16 años había exhibido una posible arma de fuego en las redes sociales, estando dentro del establecimiento educativo.

Tras entrevistarse con las autoridades de la escuela, los efectivos policiales constataron que el arma era de juguete.

En ese sentido, se hizo presente personal del Ministerio de Educación, quienes labraron las respectivas actas.

Se le dio conocimiento al fiscal de Instrucción de turno, Dr. Roche Esteban, quien dispuso que se haga entrega del adolescente a sus familiares, y se labre comunica situación.

También tomó conocimiento la Dra. Daniela Benenatti, del Juzgado Penal, Juvenil y Contravencional quien dispuso que se labre la correspondiente infracción a los progenitores, por “Omisión por vigilancia”.

IMPUTACIÓN

El incidente ocurrido este miércoles a la noche en el Colegio Nº 1 “Juan Crisóstomo Lafinur” de la ciudad de San Luis puso de relieve la responsabilidad de los padres en la supervisión de sus hijos.

La jueza Penal Juvenil y Contravencional de la Primera Circunscripción, Daniela Benenatti, imputó a los progenitores del adolescente de 16 años por omitir el deber de vigilancia parental, una infracción establecida en el artículo 64 del Código Contravencional Provincial.

La norma establece claramente que los padres o tutores son responsables de la conducta de los menores bajo su cuidado. En este contexto, la omisión por vigilancia se presenta como una falta cuando los padres no ejercen el debido control sobre las acciones de sus hijos, lo que puede resultar en situaciones peligrosas o perjudiciales para terceros.

“Es un artículo que siempre lo utilizamos cuando existe omisión de vigilar a sus hijos, en este caso, que el adolescente concurra al establecimiento escolar munido de un arma, independientemente que sea una réplica o un de juguete”, dijo la jueza.

Aunque el arma en cuestión no representaba un peligro real, su presencia en un entorno escolar generó alarma y preocupación entre los estudiantes y el personal docente. “Se va a citar a los los progenitores y poner en conocimiento de la contravención, que una vez que está establecida se les va a aplicar la sanción correspondiente. Además, se los va intimar para que en lo sucesivo se abstengan de omitir este deber que tienen sobre sus hijos”, explicó Benenatti.

Las sanciones que prevé el Código incluyen trabajo comunitario de cinco a quince días o multa de cien a quinientas Unidades de Multa. “En todos los casos se invitará al menor a concurrir a los grupos de apoyo, a los programas de capacitación y a participar con sus padres o tutores en los trabajos comunitarios2, dice el texto del artículo.

La medida adoptada por justicia busca, no solo aplicar una sanción en respuesta a la contravención cometida, sino también enviar un mensaje claro sobre la importancia de la supervisión parental y la prevención de incidentes similares en el futuro.

“SE SACABA SELFIES”

El fiscal de Instrucción N° 3, Esteban Roche, confirmó que el revólver que tenía el adolescente era de juguete y que se sacaba fotos para después subirlas a las redes sociales. “Era un arma de juguete y el joven en principio se sacaba selfies. Se le realizó un protocolo médico y preventivamente se le secuestró la mochila y luego se le dio intervención al Juzgado Penal Juvenil”.

 

 

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