16 junio, 2024

GABINETE EN LLAMAS: LA GESTIÓN DE MILEI SUMA ESCÁNDALOS Y LO OBLIGA A REVISAR SU ESTRUCTURA

Mientras el mandatario acumula kilómetros internacionales y fotos con referentes en el exterior, la política local y su equipo de trabajo no tiene un esquema claro. La anunciada salida de Posse y el ascenso de Guillermo Francos para intentar dar mayor cintura política a un Ejecutivo que comenzó intransigente y que con el correr de los meses debió suavizar algunas posiciones. El respaldo pleno a la ministra Pettovello y su cercanía con Adorni, los dos funcionarios con más llegada. El desabastecimiento de gas también dejó al descubierto la falta de previsión y pone en el foco los postulados del oficialismo.

Por Pablo Varela *

Cuando el presidente Javier Milei arribe hoy a la Argentina tras su gira por la costa oeste de los EE.UU. y su paso por El Salvador para asistir a la asunción de Nayib Bukele, se encontrará con un fierro caliente. Se trata de la peor crisis que atraviesa su Gabinete desde que asumió en diciembre del año pasado y que tuvo una semana para el olvido, la cual comenzó con la renuncia de Nicolás Posse y terminó no solo con el escándalo suscitado por la falta de reparto de los alimentos, sino también con denuncias cruzadas y la expulsión de un funcionario por supuesta creación de una “caja política” en el Ministerio de Capital Humano.

En paralelo, las usinas comunicacionales libertarias no han parado de destacar la potente agenda internacional del Presidente, quien el jueves pasado se reunió con el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, en el intento de posicionar a la Argentina como un polo internacional para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), además de otras reuniones con CEOs de Silicon Valley.

La agenda internacional de Milei se extenderá en junio, cuando viaje al Viejo Continente para participar del G7, invitado por Giorgia Meloni, en donde tendrá que verse cara a cara con el jefe del Gobierno de España, Pedro Sánchez. En principio, partirá el 12 de este mes.

Además mantendrá un encuentro bilateral con el presidente francés, Emmanuel Macron, y viajará a distintas ciudades (Madrid y Hamburgo) para recibir premios además de participar de la cumbre de paz en Lucerna, Suiza. Tal como repiten en Casa Rosada, los itinerarios internacionales del Presidente son pasibles de ser modificados hasta último momento y es por eso que no se descarta que puedan sumarse nuevos destinos o nuevas reuniones durante el trayecto, o bien cancelarse.

El Presidente, quien se muestra ajeno al día a día de la gestión y trabaja mayormente desde Olivos, mantiene mayor diálogo con dos de sus funcionarios. Por un lado, Sandra Pettovello, su amiga, a quien respalda 100% en medio de los escándalos por los contratos truchos.

Por otro lado, Manuel Adorni. Al vocero presidencial se lo vio caminar por los pasillos de la Casa Rosada con visible cansancio durante la semana por la diferencia horaria con la costa oeste de EE.UU., prueba de que el canal de diálogo está permanentemente abierto.

La nutrida agenda de Milei en el exterior es la contracara de un gobierno que en las últimas semanas dejó entrever todas las dificultades de la gestión y la descoordinación para la ejecución de políticas públicas. El reconocimiento mayor de dicho escenario fue la salida de Posse, que sumó críticas de todos los costados por la dilación en la ejecución de la gestión. En Casa Rosada lo atribuyeron al “diseño institucional”, pero a su vez se rompió la confianza entre el Presidente y su amigo.

El arribo de Guillermo Francos a la jefatura de la administración no viene a agilizar la burocracia estatal, sino que viene a darle un nuevo diseño de trabajo al Gobierno. El hombre que continuará conservando las atribuciones de ministro de Interior (diálogo con las provincias y rosca política) se limitará a coordinar las distintas áreas y ministerios del gobierno otorgándoles en principio mayores márgenes de maniobra a cada una de las carteras.

También oficiará como vocero del gobierno, lo que ya venía haciendo. Francos tiene en suspenso una serie de decisiones hasta el regreso del Presidente. Por caso, qué sucederá con Mauricio González Botto, hombre a cargo de las empresas públicas y que respondía a Posse. Hasta acá no se lo ha descontinuado para no perder su firma, lo que podría derivar en mayores demoras administrativas. Tampoco está definida la suerte de Jorge Antelo, secretario estratégico, quien puso su renuncia a disposición.

El vendaval que dejó desnudo el funcionamiento del Gabinete fue tal, que hasta el secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, un hombre de bajísimo perfil, salió a cruzar a Cristina Kirchner por el nivel de avance en las obras del gasoducto Néstor Kirchner.

Más allá de la pirotecnia verbal, la falta de gestión y previsión quedó al desnudo con el desabastecimiento. Hasta el Ministerio de Salud, conducido por el prácticamente desconocido Mario Russo, metió mano a su organigrama en la última semana. En la cartera de Salud aducen que los cambios apuntan a mejorar la gestión.

Las descoordinaciones volvieron a verse en la negociación por la ley Bases y el Paquete Fiscal que acumularon cambios y firmas de disidencia. Además, la fecha prevista para sesionar (la semana del 10 de junio) abre una ventana de tiempo que podría jugar en contra. Mientras Milei estuvo fuera, el asesor Santiago Caputo se paseó por la Casa Rosada con un pin de la “Mano del Rey”, de la serie Games of Thrones, exhibiendo que él ostenta el poder delegado. Caputo coincide en algo con CFK: su personaje favorito es Khaleesi, reina de los dragones.

* Columnista de Perfil.

 

 

 

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